Tapa de lomo a la sal, con Ajioli, menta y crujientes de piel de naranja caramelizada

Tapa de lomo a la sal, con Ajioli, menta y crujientes de piel de naranja caramelizada.
De una pieza que tengamos de lomo a la sal de días anteriores cortar finamente unas lonchas y presentar con una cuchara de Ajioli, un crujiente de piel de naranja caramelizada y unas hojas de hierbabuena o perejil.
Para el crujiente de piel de naranja, habremos cortado la piel solo la parte mas exterior de la misma en juliana, sofreímos con una cucharada de aceite extra virgen a fuego intenso, y al final una cucharada de azúcar o miel de romero, sacamos sobre un plato y empapamos en papel de cocina, enfriamos y servimos

Tortilla de perejil y Cebollino, crujiente de jamón

Batimos las claras separadas de las yemas, casi a punto de nieve, mezclando después las yemas, picamos finamente el perejil y el cebollino que uniremos a los huevos batidos. En una sartén con una cucharada de aceite bien caliente, dejamos caer con cuidado el revuelto, removemos hasta cuajar al gusto y volteamos por el otro lado.
Presentamos con un corte al medio y unas tiras de jamón serrano previamente secadas al horno durante 5 minutos a 250º, adornamos con perejil y cebollino picado

El Rio del año

Solo el frío de los meses nos hiela las ideas, nos encogen el corazón, nos arruga los sentimientos y nos deja paralizados. Los sabores del invierno.
Solo el brillo del sol naciente nos hace ver los albores de los olores, nos enseña que la vida existe. Que anidan esperanzas en nuestros corazones, que las mariposas viven en los estómagos y las risas en las miradas de la primavera.
Solo la fuerza del calor nos dice que las pasiones del verano estallan en nuestros deseos. Que la intensidad de la luz nos hace ver que el amor marca nuestros destinos. Que la visión de él puede mover el mundo.
Solo los colores ocres y pardos nos devuelven a la realidad que la vida tiene su fin y que pronto el frío nos arrugará de nuevo, solo los olores del otoño.

Marinado de Queso viejo de oveja con Tomate y Romero

Rallamos un par de tomates rojos y maduros, añadimos una buena cantidad de aceite de oliva extra virgen Picual, rompemos con los dedos unas hojas de romero fresco y las añadimos junto con sal en escamas marinas.
Troceamos el queso en dados de unos dos centímetros de lado aproximadamente, y revolvemos todo, dejamos reposar de 12 a24 horas.
Servimos adornado con una ramita de romero fresco y un buen chorreón del mismo aceite

Soledad

Estaba cansado, era tarde, todo el día visitando clientes, y a tantos kilómetros de su hogar.
Por fin encontró el hotel. Era una ciudad nueva para él. Tenía que haberlo previsto, pero era casi imposible saber donde estaría comiendo o cenando al día siguiente, solo el trabajo lo decidiría. 
Entró en la recepción. Menos mal que podía dejar el coche en la puerta, no siempre tenia un aparcamiento el hotel y la duda si tendría habitación era su constante. Esta vez si. 405. Cuarta planta le dijo el recepcionista, como si esa habitación no estuviera en esa planta siempre.  
Era cómoda, agradable, tenía una sensación de tranquilidad al entrar. Algo había que le recordaba a su casa. Dejo la maleta en la cama, la abrió, coloco la ropa en el armario. Solo la del día siguiente, para que más, siempre era así, cada noche en una cama distinta.
Encendió la tele y cuando quería ver los canales se fijo en la bandeja que había justo al lado. Tenía una encuesta del hotel. Le pedía que contestara el porque había elegido ese hotel y que cosas le gustaría encontrar.
Unas lágrimas recorrieron sus mejillas. Quería encontrar su casa, su familia, su hogar

Los Dados

Jugaban los dados dentro del cubilete. Querían salir y caer sobre el tapiz verde. Pero la mano temblaba. No se movía con seguridad. El ambiente tan cargado de humo, olores fuertes de humanidad, perfumes baratos.
La apuesta era sencilla. Los dados seguían bailando dentro. Que sensación de miedo y angustia. No se podía hacer nada más. Tenían que salir. Dos movimientos mas de aquella muñeca temblorosa y todo se habría terminado.
Cayeron tropezándose entre ellos, rodaron lentamente, se notaba la incertidumbre, al final se pararon. Todos miraron y el silencio hacia daño en los oídos. Se miraron, los ojos se clavaron en ella.
La perdió para siempre.

Suerte


Dejar las tijeras abiertas para poder cortar indiferencias
No tenerla es tener mala suerte. Y no buscarla es despreciar oportunidades.
Cuanto hay un gato negro en tu vida acarícialo, cuando veas una escalera pasa bajo ella.
Afronta la realidad de tus decisiones y verás que la mala suerte son las equivocaciones. Pero también de ellas se vuelve a la buena suerte.
Compra el décimo y tendrás la suerte de que te toque. El que no lo compró maldice su mala suerte.
Romper los maleficios.
El que no abre la puerta no sabrá la buena suerte que le espera.
Abrir el paraguas en el interior para evitar ser mojados por lágrimas.
La suerte de hoy, es tu vida.
La mala es que no pudiera juntar estas sílabas.

Fideuá con langostinos

 

Preparamos un fume de marisco y reservamos.
En una sartén sofreímos un poco de tomate una cucharada de café de pimentón dulce, un par de ajos, unas gambas y la sepia troceadas, una vez doradas ligeramente añadimos la pasta previamente cocida según las indicaciones del fabricante, removemos ligeramente para que la pasta tome el sabor de ese sofrito; y añadimos el fume reservado, cocemos a fuego lento durante diez minutos, introduciendo unos langostinos a mitad de cocción.
Presentamos con Ajioli recién hecho.
A disfrutar

Sopa de cebolla

Preparamos un caldo de ave desgrasado, también puede serlo de verduras.
En una sartén colocamos dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen y pochamos en el una cebolla a fuego muy bajo durante una hora.
Preparamos unas tostada de pan puede ser de pan de molde también,
Preparación, en un plato hondo o en un bol de presentación, colocamos la cebolla pochada al fondo, servimos el caldo muy caliente casi a 100º, cascamos un huevo en el caldo y lo dejamos escalfar con ese calor, colocamos las dos rebanadas de pan tostado y encima unas ralladuras de queso curado, un golpe de grill en el horno y a servir muy caliente

Ensalada fresca de queso fiambre y atún

Colocamos al centro varias clases de lechugas, roble, iceberg, verde, troceamos un par de tomates rojos y dulces pelado, salamos con sal gorda, laminamos unos fiambres de salchichón y fuet, laminamos dos tipos de queso, manchego y parmesano, y colocamos unos trozos de bonito en aceite, añadimos una vinagreta que habremos preparado con vinagre de fresas y aceite de oliva extra virgen hojiblanca, adornamos con uvas moscatel peladas