Cosas de mi Cabeza

Cuatrilogía de los elementos: Arena

Nada hay más pequeño que podamos tocar que cada uno de los granos de arena que hay en una playa. En su simpleza está su grandeza. Su paso lento pero continuo de un lado al otro marca el tiempo de su vida. El aire y el mar cambian su lugar de reposo.
Se nos escapa de las manos. Vuela con la brisa. Sube y baja del fondo a la playa. De aristas finas y cortantes, de ángulos romos a veces, parece que su existencia cambia con quien se encuentra. Su vida esta ligada siempre. Y sin él no habría sitio donde poder sentir las estrellas del firmamento. Ni donde apoyar nuestro pie para sujetar al amor de nuestra vida. Ni siquiera podríamos llorar al sentirlo en nuestros ojos.
Nada hay tan pequeño en nuestra vida y que menos nos demos cuenta de que existe.
Que no se unan. Que solo sea uno. Dejará de ser quien es.
Visitas107
Visitas 132443
Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
0Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr
0Buffer this page
Buffer
Email this to someone
email
Print this page
Print

4 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *