Cabeza de mis Cosas

Fuera Ladrillos



Una vez escribí que cada día vamos colocando ladrillos en nuestra vida. Y aquel día lo vi bien. Hasta bonita la frase. Daba sentido a las cosas que vamos haciendo cada día.

Pero hoy quisiera cambiar esa frase, quitar la palabra ladrillos. No quiero construir la vida con ladrillos. Ahora me suenan a muros, a paredes. A separación. No me suenan a cimientos, a raíces. Me creo que he construido una vida llena de muros que me separan de algo. No que soportan mi vida. No me dejan ver lo que hay al otro lado. Son una cárcel de lujo a mi alrededor.  Los amigos no disfrutan de ti. No ven tus ojos. No ríen contigo. Ni lloran al verte triste.
La vida debería construirse con experiencias. Con sabiduría. Con las ganas de vivir. De ilusiones. De fracasos. De tristezas y alegrías. De subidas y bajadas. De ganas de hacer algo nuevo cada día. De romper la monotonía. De salir de la casa para ver las de los demás. De dejar tu puerta y ventanas abiertas para que entre y salga todo. Que no se quede dentro nada de lo que tú no quieras.
Y si no, que los demás que te ayuden a sacarlas. Y tu mirar en casa de tu amigo por si necesita que le empujes. O llamarlo para que te empuje.

Esos cimientos si me gustan para mi vida, son mejores que los ladrillos
Visitas99
Visitas 123480
Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
0Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr
0Buffer this page
Buffer
Email this to someone
email
Print this page
Print

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *