Sardinas asadas sin humos

Un pequeño truco para asar estas ricas sardinas en casa, sin que nos pongan de humo toda la casa.
Y como veis solo consiste en crear una cama abundante de sal gorda, con la plancha, sartén, o bandeja muy caliente.
La grasa que pueda dejar la sardina la absorve la sal, no dejando que se queme y ahúme la cocina,

Vuelta a los cinco minutos y a comer, con tomates fresco, con Limón, con ajo, con pan, con vino, con Hambre.,…

Huevos fritos con crujiente de panceta sobre salsa de pimientos de piquillo

La preparación de esta crema de Pimientos de Piquillos la hemos puesto ya alguna vez, pero la repetimos para tenerla a mano:
Preparamos la crema de pimientos en un cazo, sofreímos 2 ajos laminamos  en dos cucharadas de aceite de oliva de virgen extra, una vez dorados, añadimos 6 pimientos de piquillo de lata, reservando dos para la presentación, salpimentamos, cocinamos durante 15 minutos a fuego flojo, añadimos en ese momento 4 cucharadas soperas de azúcar, y el caldo de la lata de los pimientos. Removemos un par de minutos y aparatamos del fuego. RECETA
En un vaso de batidora introducimos todo, y añadimos dos cucharadas de aceite virgen extra, batimos y vamos añadiendo leche entera hasta dejar la textura deseada. Una crema ligeramente espesa.
En una bandeja de horno, colocamos las tiras de panceta fresca y ahumada, introducimos a 250º en el Grill, durante 10 minutos, sacamos y damos la vuelta a la panceta, metemos de nuevo durante 5 minutos. Queremos un crujiente sin grasa, se quedara toda en la bandeja.
Freímos los huevos de gallina, en este caso salió uno con dos huevos, seria por algo.

Presentamos con una decoración de la crema por debajo, colocamos en armonía las tiras de panceta y los huevos, adornamos con unas hojas de perejil.

Tortitas con chocolate

250 gramos de harina, 250 cc de leche entera, 4 huevos, 30 gramos de mantequilla, una pizca de sal, y sin son dulces 5 cucharadas soperas de azúcar.
Batimos bien con la batidora, dejando una masa espesa.
En una sartén calentada a fuego medio, aceitamos bien con mantequilla o aceite, y añadimos 6 cucharadas de la masa, dejamos dorar y le damos la vuelta, con la mano se puede hacer fácilmente, o con una palas de madera,. Desechamos esta primera tortita.
Y seguimos con el mismo proceso hasta terminar la masa. Nos saldrán entre 6 u 8 tortitas según lo delgadas que las queramos hacer.

Acompañamos con un chocolate a la taza, también podemos acompañarlas con sirope de Arce, Nata montada, mermelada de frambuesa. Al gusto

Lomo asado con crema de cebolla.




Para dos persona, un trozo de lomo de cerdo de unos 300 gramos, dos patatas pequeñas, una cucharada sopera de piñones, un vaso de vino blanco, dos vasos de caldo de carne, 3 cebolletas tiernas, sal, pimienta, perejil freso picado, una cuchara de maicena y nuez moscada rayada.
En una sartén con una cucharadas de aceite de oliva virgen, sellamos los trozos de lomo salpimentados, que previamente los hemos cortado en dados de 4 centímetros de largos.
Colocamos en una bandeja de horno, y durante 20 minutos a 180º los horneamos.
En la misma sartén donde sellamos el lomo, añadimos 3 cucharadas mas de aceite, y colocamos la cebolla tierna, cortada en juliana para pochar a fuego muy flojo durante 40 minutos, una vez la tengamos casi tranparente la cebolla, añadimos el vaso de vino, dejamos evaporar durante unos tres minutos, y añadimos los dos vasos de caldo de carne, rectificamos de sal, añadimos la ralladura de la nuez moscada y los piñones, cocinamos durante 5 minutos más, y todo ello lo llevamos a un vaso para con la batidora, dejar una salsa muy ligera, volvemos esta salsa a la sartén, colocamos el lomo reservado que teníamos del horno, cocinamos durante media hora. Añadimos en este momento la cucharada de maicena desleída en un vaso de agua muy fría, a poquitos, hasta conseguir una textura de casi gelatina. Cocinamos cinco minutos más.
Servimos acompañado el lomo de unas patatas fritas a cuadrados y un poco e perejil picado.

Plato Combinado de Huevos

En una sartén con abundante aceite, siete cucharadas soperas de aceite virgen extra, bien caliente, sofreímos una cabeza de ajos negros de Pedroñeras, cortada por la mitad ya hemos hablado de ellos alguna vez. Reservamos. En ese aceite freímos unas pechugas de pollo, laminadas y cordadas al bies, salpimentadas, por los dos lados, retiramos y reservamos.
En ese aceite freímos una par de huevos de gallina. Al gusto de cada uno, hay cientos de formas de servir unos huevos fritos, tantos como gustos distintos.

Presentamos,. Adornado con la cabeza de ajos, y distribuyendo los filetes de pechuga, adornamos con una hoja de perejil fresco.

Septiembre



Esta mañana al salir a la calle casi tropiezo con una señora. No me di cuenta al volver la esquina que alguien podía venir. Total que nos chocamos. Y la expresión de su cara fué aun más expresiva que su frase. Otro cabreado y con prisas. Su ceño fruncido era solo una arruga total de su cara.
La sorpresa mayúscula. Mi desazón total. Ni prisas, ni cabreado. Solo de paseo por la calle. Aun así le pedí las disculpas más solemnes. En todo caso los dos hubiéramos tenido culpa.
Me fijé en ese momento en la cara de todos los que pasean, o andan, o corren por la acera. Todos están cabreados. Todos con el ceño fruncido como la señora.
Ando dos pasos y me veo reflejado en el espejo de un escaparate. Yo también tengo la cara de enfadado.
Que nos pasa? A todos? Hasta los niños de las manos de sus madres o padres llevan la misma expresión.
Es septiembre. Han vuelto de las vacaciones. Han vuelto al trabajo. Han vuelto al cole. Han vuelto las aglomeraciones. Han vuelto las protestas. Han vuelto. Hemos vuelto a la rutina del frío. A la dureza del día a día. A la tensión de siempre.
Pero no sería mejor cambiar la cara por la alegría? Por la felicidad? Por la del optimismo? No va a dar lo mismo. Y es más positiva esta. No necesitan ni ellos ni yo caras de azogue, ni de angustia, ni de enfado. Para qué? No sacaremos nada bueno.

Podemos, en vez de no quiero