• boniato,  canela,  Recetas

    Boniato blanco cocido

    Para dos personas un boniato blanco de unos 300 gramos de peso, lo lavamos muy bien, suelen venir con gran cantidad de tierra, no olvidemos que es un tubérculo como la patata. Una vez lavado o pelamos y troceamos en trozos de unos 4 centímetros, los metemos en seguida en agua, para que no se ennegrezcan.
    En una olla exprés, colocamos los trozos de boniato, dos vasos de agua, sobre medio litro, 6 cucharadas soperas de azúcar, y dos ramas de canela.
    Cocinamos durante 10 minutos a fuego medio después de oír la olla expulsar el vapor.
    Enfriamos la olla, abrimos, removemos con cuidado de no romper los trozos de boniatos para mezclar bien con el almíbar.

    Presentamos en una plato los trozos, el almíbar, una rama de canela y espolvoreamos con canela por encima.
  • Cabeza de mis Cosas

    Ordenes



    Casa vez era la misma monotonía. El mismo procedimiento, los mismos movimientos. El protocolo marcaba claramente lo que debía hacer.

    Esperaba la orden e iniciaba el proceso de vestirse con el uniforme, preparar el arma que revisaba minuciosamente. Colocaba la munición en su cartuchera. Aquellas balas tan especiales que marcaba el reglamento de punta especial para que en el disparo se fragmentaran en pedazos mortales.
    Todo ocurría siempre igual. Estaba enseñado para cumplir su trabajo sin pensar en nada. Era un autómata por completo. No sentía ni padecía por lo que hacía. Era un solitario destinado y preparado exclusivamente a cumplir con su trabajo.
    Ese día todo se desarrollaba como siempre. Al llegar el momento todo se cumplió con extrema precisión. Hasta el punto que hasta en el mismo segundo que la última vez puso el pié derecho en aquel patio. Se unió con el resto de sus compañeros. Todo estaba ya listo. Se colocaron en posición. Esperando la orden. Apuntaron y oyeron la palabra de siempre. Fuego.
    Algo no salió bien. Siempre había un muerto. Peto estaba vez era dos. El había disparado cómo siempre. A no matar. Pero el resto de sus compañeros? Alguno no cumplió con su compromiso. Y no se sabe quién. El no lo supo nunca quien fue.
    Pero esa bala que no cumplió con las ordenes, rebotó en algún sitio que no fue el cuerpo del ajusticiado e impacto en su cabeza. Ese día terminó su vida.

    Y todo porque alguien no cumplió las órdenes. 
  • Cabeza de mis Cosas

    Sílabas Y Notas

    Llevo escribiendo ya un tiempo y cada vez me gusta más hacerlo. Sin ninguna razón con más fuerza que otra, pero sí necesito en muchas ocasiones escribir de algo que me llega a la cabeza, una idea, una frase, una foto, en una revista veo una noticia, o alguien me sugiere esa idea de la que mi cabeza sea capaz de desarrollar esa historia bonita.
    Pero otra de mis grandes pasiones es la música y más sus letras desde que élla me enseñó a saber escucharla. No sólo a oírla. Y con el tiempo me llegan flases a mi cabeza que a mis sílabas les falta algo. Las palabras que se forman no resuenan. 
    Ahora escribo con música en mi cabeza y las sílabas suenan. Creo que las palabras no tienen nada que hacer al lado de una buena letra de canción escuchada con el corazón.
    Si marcamos nuestros pasos en la vida con nuestras canciones preferidas, nos damos cuenta que la música realza las letras. Y que las palabras escritas se vuelven melodías que nos ayudan a dar ritmo a nuestras vidas.
    Ya me gustaría que algunas sílabas mías tuvieran notas
  • Cabeza de mis Cosas

    Las Cosas Suben

    Quiero besos, también necesito abrazos, quiero calor. Que todo sea así. Alguien que me ame. Quiero la luna y el sol. Lo quiero todo. 

    Pero todo esto no cae del cielo. Todo esto está en la tierra como bien dice Dani Martín en su último CD. Pero tú te crees que pidiendo o exigiendo se consigue todo esto? Esto está en tu mano, lo tienes más cerca de lo que crees. Si abres los ojos por la noche la luna llega sola. Sin pedírselo. Y además viene para ti solo. Solo está en tus ojos y nadie más la ve a través de los tuyos. Y si madrugas tus ojos verán la belleza del sol saliente. Solo tienes que querer ver la luna. Y querer ver el sol. Y querer amar, y querer calor. Pero no de pedirlo sino ganarse el derecho a que te amen y que te quieran. Da calor y recibirás más. Da cariño y recibirás más. Gánatelo

    Al final hay para todos, siempre que todos den amor. Cariño. Sol y luna. Que no te pierda tu luz de guía por querer algo que tu ya tienes.

    Las cosas no caen del cielo, suben al cielo 
  • Cabeza de mis Cosas

    Libra



    «Una palabra mal dicha o mal interpretada puede causar conflictos y situaciones desagradables. Debes aclararlo para no crear mal ambiente».  Leído en la sección Horóscopos de una revista.
    Dicho así por el experto astrólogo u horoscopero de turno, podría crear un conflicto mundial a todos los libras en el día de hoy.
    No irían hablar entre ellos. Cualquier cosa dicha podía ser mal interpretada. Y el mal rollo seria total. Sé imaginan la conferencia de G20 que todos fueran Libra?   Por favor que mundo destruido por errores de miradas mal miradas.
    Cuando no, el trabajador recibiendo ordenes de un jefe que no sabe interpretar lo que debe ordenar.
    Ese amor de toda la vida que por fin ayer decide darle el sí a su chico y entonces lo mal interpreta él por ser los dos libras. Y termina con la ruptura de por vida.

    Los horóscopos son lo que son. Y nada más. 
  • Cabeza de mis Cosas

    Payaso Maestro

    Quizá la palabra payaso y la palabra maestro no digan mucho para algunas personas. Y quizá para otras solo signifiquen desprecio o menosprecio. Y en otras algo tan despectivo que ni están en su vocabulario.
    La palabra payaso es para mí la segunda palabra más importante. Tanto significa para mí que nunca podré parecerme a ella por más que lo intente todos los días. Es de tanta grandeza que muy pocos son capaces de ser y sentirse payaso.
    Admito la palabra y mucho más al que pueda presumir de serlo. Aunque probablemente ni lo intente presumir. Es algo que su alma y su corazón lo llevan tan a gala que ni sienten otra cosa que ser payaso.
    Payaso persona que hace reír. Así sin más. Hacer reír. Hacer felices a los demás. Alguien dijo que hacer llorar era fácil. Pero sacar una sonrisa era a veces imposible. Bendigo al payaso que aun a costa de sus sentimientos es capaz de ayudarnos a ser alegres, a ser felices  y sacarnos esa sonrisa que muchas veces no podemos tener.
    Y de la palabra maestro más de lo mismo. Es también la segunda más importante. Porque en mi vocabulario hay muchas con número uno. Y muchas más con el dos. El maestro no es el que sabe sino el que enseña. Y eso para mí nunca ha tenido precio. Los busco donde puedo. Y que pocas veces están donde la gente espera. Busquemos bien que los hay en cualquier sitio. Hasta los necios son maestros, nos enseñan a no serlo.

    Gracias María Asunción 
  • Cabeza de mis Cosas

    Me Importan

    Es difícil entender lo poco que les importamos a los que nos importan.
    Quizá sea más difícil entender porque pensamos así. Sí me importan los demás y más los míos. Es porque yo me doy a ellos. Los quiero tal y como son. Una madre, un padre tiene que esperar recompensas de sus hijos? Tienen que oír de ellos que somos importantes? Probablemente sí. Y con todas las consecuencias. Pero y si no lo somos? Y si no nos lo dicen,? Y si pasan de nosotros? 
    Nuestra estima baja, se requiebra. Quizá seamos nosotros los que necesitemos el halago, que nos digan que nos quieren, que necesitemos de los demás más que nosotros a ellos. Si amamos es porque damos sin esperar nada a cambio. Si queremos es porque nos desprendemos del cariño que queremos compartir.
    A todos nos gusta una caricia, un beso, una palabra de afecto, de ánimo, que nos digan que somos su centro de vida. Pero que nos importe que no lo seamos? 

    Nos agobiará nuestra vida si vamos buscando importancias. Nuestra autoestima por las nubes para poder amar sin medidas. 
  • Cabeza de mis Cosas

    Que Llegue el frio

    Tengo ganas que llegue el frío. Que termine el verano. Que los días se acorten y la vida se haga lenta. Que espese mis ideas, que mis pensamientos no vayan tan deprisa.
    Tengo necesidad de frío. Que congele mi corazón y que lo frene de calores. Tengo que reflexionar sobre todo lo ocurrido este verano. El calor revolucionó la vida y alteró mi tranquilidad y sosiego de la primavera. Los cambios bruscos de sentimientos producen alteraciones con cicatrices que son necesarias restañar.
    Han volado besos y caricias y han llegado nuevas ilusiones que tendrán que dejar su nuevo poso. No somos anaqueles de cambios de libros con nuevas historias. Somos harina que cuecen panes olorosos. Frío que de noche te encoge tu cuerpo para sentir tu corazón latir más cerca. Necesito el frío en mi alma caliente. Y que la fina lluvia del otoño cree su cortina al mundo y me tape de lo que no quiero ver. Mirar dentro de mí y descubrir quién vuelvo a ser.
    Solo la pasión es consciente de la belleza pura.    

    Necesito volver a nacer
  • Cabeza de mis Cosas

    Solo Nos Queda Eso

    Toda la noche sin dormir. Dando vueltas en la cama con los cien problemas en la cabeza. Los problemas del día a día.
    El trabajo precario que tengo. Nunca sé si este mes llegaré a la oficina del paro a ponerme en su cola. La pensión de mi ex, que la veo en la cuenta de uvas a peras. Y siempre con el miedo que deje de ingresarla. Mis dos hijas, en la edad del pavo total, que un día perderían la vida por mi y al otro ni verme quieren. Que una mirada mal entendida con mi amiga del alma hace que nos pasemos una semana sin hablarnos. Que un bocadillo de tortilla es la comida de mañana con un vaso de agua del grifo. El frigo esta desenchufado. Los remiendos de la ropa ya no pueden acoger más agujas. Con una fiebre tonta que me lleva de cabeza ya cuatro días.
    Y al levantarme destrozada miro por la ventana y veo la imagen más maravillosa de la vida. El nacimiento de un nuevo día. La luz de ese sol. Eso es lo único que queda al final.

    La satisfacción de ver como somos capaces de renovar todos los días las fuerzas vencidas en la oscuridad de la noche. Volvemos a llamar a la amiga, buscamos de las hijas la comprensión, la pensión está ingresada, la fiebre desaparece, un nuevo amor por encontrar y el trabajo, aun con dureza, permanece un mes más. 
  • Cabeza de mis Cosas

    Te quiero pero no te amo

    Te quiero pero no te amo. Te deseo pero no para toda mi vida. Sexo son amor ahora no es. Compartir cualquier cosa de mi alma, pero mi corazón no está de entrega total. Mis besos de cariño son sin la pasión del amor, pero tan sinceros los unos como los otros son entregados de verdad. Si buscas otra cosa, no la busques en mi corazón. No la encontrarás en mi. Pero si de mi amistad y mi cariño quieres hacer un punto de apoyo, exige de mí mi total lealtad. Fiel escudero de andanzas seré. Y si alguna vez los caminos paralelos dejan de serlos cambia el no por el sí de las tres primeras frases.

    Y encontraremos las piedras juntos.  
  • Cabeza de mis Cosas

    Llorar humano

    Nos han creado duros, de piedra, hechos a la dureza de la vida. Nos hacen líderes del mundo. Somos los hombres. Los machos del reino animal. No hay concesiones a la fragilidad, al sentimentalismo, a la flojera de espíritu.
    Todo eso es de la hembra, de la mujer, de la madre o de la hermana. A ellas les está permitido ser débiles, frágiles, tener los sentimientos en su garganta y que afloren sin medida. Que se les note que sienten y padecen. Mujeres tenían que ser.
    Los hombres con cara de palo, agria la mirada. Cejo estreñido. No sienten. No lloran. No se les permite. Y si no lo conseguimos por nosotros mismos ya se encargan las mujeres, los amigos, los asesores. Y hasta los enemigos de recordárnoslo.
    La historia aun nos marca más. «Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre.»
    Como vamos a ser iguales?
    Solo las mujeres tienen ese derecho de llorar. De ser débiles. De aflorar los sentimientos.
    Pues yo me rebelo, yo si quiero sentir como mujer, ser débil, ser sentimental, que afloren mus debilidades a la cara. Que los demás las vean. Y que mis lágrimas se paseen por mis mejillas y de quien me consuele.

    Que no sea solo. Que seamos muchos. Que nos hagamos humanos. 
  • Recetas

    Un pimiento morrón, caramelizado con vainilla y perfumado con hierbabuena.

    Comienzan las jornadas de la Tapa en Albacete………….. mi pequeña y modesta aportación…..

    De una lata de pimiento morrón, colocamos la mitad de uno de ellos con todo su jugo en una sartén a fuego medio, añadimos una cucharada de aceite y cocinamos durante 3 minutos para que ese jugo reduzca, añadimos en ese momento una cucharada de azúcar y unas limaduras de vainilla, cocinamos ligeramente. Vale también ese condimento de vainilla azucarada comercial, reducimos hasta dejar una salsa espesa, mas atada que un almíbar.

    Presentamos en una rebana de pan tostado, y perfumamos con unas picaduras de hojas de hierbabuena por encima. Temperatura al servir, ligeramente fría.
  • garbanzo,  Recetas

    Garbanzos con jamón y tomate caramelizado


    CANTIDADES

    Vamos con las cantidades, para cuatro personas 350 gramos de garbanzos de la mejor calidad, no hace falta que sean grande pero si exquisitos, es lo mejor para esta receta, su sabor es esencial. 200 gramos de jamón curado que cortaremos en dados o tiras no superior a dos centímetros, tomate frito, dos cucharadas, dos cebolletas tiernas, 3 ajos, dos hojas de laurel, 10 granos de pimienta negra, sal, azúcar y bicarbonato sódico.
    PREPARACION:
    Del día anterior y si son 24 horas o más mejor, ponemos los garbanzos en agua, con una cucharada de bicarbonato sódico. Porque?, PUES PREGUNTARMELO.
    En el día de la comida colocamos esos garbanzos escurridos y lavados en una cacerola, con una cebolleta tierna entera, los granos de pimienta negra, los ajos, el laurel y la sal. Cocemos por tiempo suficiente hasta dejarlos al dente, es decir blandos pero que al morderlos se siente como crujen. Seguramente tendremos que reponer varias veces agua. Y el secreto mío, y seguro de cualquier cocinero, es que el agua de cocción este antes caliente para que los garbanzos no se endurezcan, siempre añadir agua caliente, muy caliente.
    Para ese acompañamiento tan especial de los garbanzos, vamos a pochar en una sartén la otra cebolleta rayada hasta que este casi transparente, tardaremos como unos 45 minutos, el fuego tan flojo que podríamos meter un dedo y no quemarnos, añadimos en ese momento dos cucharadas de tomate, cocinamos un par de minutos, añadimos el jamón cortado, removemos para cubrir todos los sabores, y en ese momento, añadimos 3 cucharadas soperas de azúcar, cocinamos de nuevo durante dos minutos mas y reservamos apagando el fuego. La textura ese una salsa espesa, con los trozos de jamón duritos y un sabor ligeramente dulce.
    PRESENTACIÓN
    En un plato hondo, colocamos los garbanzos escurridos y calientes, dejando una especie de volcán en el centro, para ahí colocar esa salsa de tomate y cebolla caramelizada. Adornamos con una hoja de hierbabuena.