Paco de Lucía

Cuando leí una frase de Francisco Sánchez Gómez, Paco de Lucía, en la que afirmaba que el sentido común esta limitado por tu capacidad intelectual me quedé  sorprendido. Es algo que yo creía innato en algunas personas y ese sentido común más agudo en otras por su propio instinto.
Lo razonaba de una forma sorprendente. Esta limitado por los propios conocimientos de la ciencia. El no saber más cosas. El no tener una cultura más amplia. Pero cultura de conocimiento, de sabiduría por el estudio. Ahí me dí cuenta que su gran razón tenía. Hombre tímido y con los normales complejos de su juventud dió naturalidad a su vida superando ese sentido común por el gran valor de la inconsciencia, el desconocimiento, el valor del riesgo, las ganas por descubrir cosas, por abrir puertas donde hay caminos por recorrer. Llevándolo a sitios donde la razón y la lógica nunca lo hubiera dejado caer en lugares donde descubrió su propia identidad. Su estilo, algo que para unos es decir cosas muy complicadas de forma muy sencilla y para otros hacer la sencillez de lo más difícil.
Los genios no siempre son cultos, no tienen grandes conocimientos, pero lo que no tienen es miedo a andar su camino. ¿Cuando nace un genio no será mejor decir que los demás aun no han nacido? Cuando llega su hora de sonar quizá los relojes del mundo se demoran. Son genios y los demás debemos correr para entenderlos

Tu y Tu

No podré esta noche abrazarte
No sentiré tu piel en mi piel .
No viviré tus latidos en mi corazón,
No besaré tus hombros con mis labios,
Solo quiero volver a sentirte
Solo necesito quererte
Solo viviré en tus labios
Solo amarte es mi vida
En tus brazos estoy,
En tu corazón me encuentro
En tu alma existo
En ti quiero vivir
Nada me quitará
Nada nos separa
Nada me retiene

Nada nos impide ser feliz

Calabacín con queso y caviar

Para dos personas hemos utilizado dos calabacines, dos cucharadas soperas de queso tipo Philadelfia, un poco de queso curado de oveja, 1 tarro de 120 gr. de caviar MUJJÓL SHIKRÁN, y como acompañamiento he rebozado en harina y huevos unos filetes de pescado blanco salpimentados, fletan en este caso.
Para la preparación hemos cortado a lo largo los dos calabacines, y los hemos metido en el microondas a máxima potencia, 700W durante 12 minutos, conseguimos que se cuezan en tu propia textura. Hemos sacado su carne, reservado la piel, enfriada y la hemos troceado en cuadraditos, a los que hemos añadido, el queso cremoso, el queso curado de oveja también cortado en cuadraditos, añadimos el caviar, removemos con cuidado para no romper ni el queso ni el calabacín,  
Presentamos en la propia piel del calabacín, acompañado de este pescado rebozado.
Las texturas del calabacín cocido casi blando, el queso curado más duro, la cremosidad del queso, y los crujientes del caviar hacen que en boca estimulen los sentidos al máximo, y en cuando a los sabores hay que probarlo, dulce y salado exquisito.

Y yo qué sé!!!

En la vida hay momentos de decir basta. El seco momento que pasa tu garganta al no tener una solución, no puede hacerte seguir en una huida hacia delante. Basta de escapar, basta de hacer lo imposible por conseguir lo imposible. No harás más cosas mejor por esforzarte más en hacerlas. Basta. Para. Serénate. Siente tu energía como se diluye en esfuerzos infructuosos. Percibe como tu ahínco se vuelve infructuoso. Degenera en desesperación tu esfuerzo. No sigas, detente. Recapacita. Date un alto y frena.
¿Ya? Ahora con esa calma del sosiego, con ese tiempo transcurrido, con la distancia que te permite ver con claridad el bosque lleno de árboles. Cuenta uno a uno los pasos que anduviste. Sí. Uno a uno. Cada cosa que fuiste moviendo, cada esfuerzo donde salía una gota de tu energía. Mira esos logros a medias que no sirvieron para el fin que tu buscabas. Ni has mejorado ni has conseguidos tus metas.
Recapacita en esa serenidad. Observa tus errores. Compáralos con otros en los que el fin si fuera satisfactorio. Siente como llega de nuevo tu fuerza, tu energía, tu poder. Sí. Ahora ves con más claridad tu nuevo camino, sabes cómo canalizar tu trabajo diario para el buen fin. Que los resultados sean los esperados. Ahora es cuando el esfuerzo es menor, consigues antes y mejor las cosas que buscabas. No estás solo. Mira, ve, observa, presta atención a esas señales. Hay gente en tu camino que re da fuerza, que te trasmite energía buena. Síguela. Ahora no dudes. Ahora sí. Ahora puedes. Avanza, corre, no te detengas, con menos harás más. Mucho más. Y serás consciente de tu ambición.

Ahora si eres un ganador de la vida. De tu vida. Estas satisfecho. Ahora eres feliz. 

Tapa de Salmón y huevas de Caviar

Sobre una galleta dulce, que otro día daremos la receta para hornearla nosotros, y nunca salada, colocamos unos hilos de queso tipo cabrales. Haremos unos lazos de unos filetes de salmón ahumado asturiano, y sobre éste, colocaremos una cucharilla de caviar Mujjól Shikrán murciano, de excelente calidad mundial. Y listo para degustar con un rico albariño.
Mejor combinación de sabores nacionales imposible

El Examen

Frío. Aquella mañana de viernes hacía frío. Mucho frío y aun así con sólo una cazadora de pana y el vaquero, andaba con los seis libros y dos libretas bajo el brazo izquierdo en busca del instituto. Un cigarrillo de ducados en la mano derecha, el moquillo que escurría por la nariz, y los ojos con lágrimas del intenso frío de aquella mañana. 

Eso solo era lo de fuera. Por dentro todo era inquietud, la noche y la tarde anterior estaban repletas de letras y hojas. De apuntes y subrayados. De notas y café. El esfuerzo había sido grande durante los dos últimos meses. No podía fallar ahora, tenía mucho lastre que sacar de tantas horas de ganduleo. 

Pasos decididos, largos y seguros. Pocas miradas a su entorno, ese camino estaba ya gravado en su cabeza de tantas mañanas andadas. Ni los cruces, ni los semáforos disputaban su concentración en la revisión de cada una de las páginas leídas y estudiadas. Nervios cada vez más hondos perturbaban su mente. Las palabras acudían a su memoria como queriendo escribirse ya en el folio en blanco. Esa angustia a tenerlo vacío y ni saber que poner. 

Estaba subiendo las escaleras, peldaño a peldaño notaba ese sabor a tabaco, la garganta seca, la respiración entre cortada y jadeante. El cambio tan brusco de temperatura le hacía daño en los dedos. Su nariz hervía, y las orejas ardían. Abrió la puerta, miró su sitio, vacío, nadie más estaba dentro. Busco el reloj de la pared. Ahora lo entendió. Llego muy pronto. Demasiado. Nunca había sido el primero en nada y hoy era el primero en llegar. Sería el mejor presagio. Se sentó y dejo volar su imaginación retomando lo acontecido en las últimas doce horas. Nunca en su corta vida hubiera sentido tantas emociones nuevas. La responsabilidad llegaba a pasos agigantados dejando clavados los posos de madurez incipientes. Y eso le gustaba. Se hacía mujer sin saberlo. 

El examen fué la mejor prueba. No tendría que repetirlo nunca más. Prueba superada y con nota. 

Dos cosas más en su vida. 

Pimientos Asados rellenos de Carne y Berenjena

Para dos persona hemos utilizado 4 pimientos rojos, cascudos y chatos, de muy buena textura y brillo, señales de su frescura. 300 gramos de carne picada al 50 % de lomo de cerdo y ternera, 1 berenjena, 4 lonchas de queso semicurado, aceite de oliva virgen extra, una copa de cava, especies: tomillo, romero, albahaca, orégano, pimienta recién molida, y perejil fresco.
En una llanda de horno asamos una berenjena partida por la mitad dándole unos corte en la carne y añadiéndoles una cucharada de aceite, la tendremos 20 minutos a 150º, una vez asada, le quitaremos la carne con una cuchara, picaremos a cuchillo y reservaremos.
En una sartén cocinamos la carne picada añadiendo todas las especies, la copa de cava en cuatro cucharadas de aceite virgen extra, cuando este casi terminada, añadimos la carne picada de la berenjena, y cocinamos dos minutos más para que la textura y sabores mejores.
En una llanda de horno vamos colocando cada uno de los pimientos a los que les hemos quitado la parte superior con una puntilla y limpiados de pepitas por completo, pintamos ligeramente con un pincel las paredes interiores de aceite de oliva virgen extra, y vamos metiendo con una cuchara el relleno de la carne y berenjena, cuando tengamos todos en la llanda, co0locamos unas laminas de queso por encima a forma de tapadera, conseguiremos que el propio queso sea una forma de cocinar mejor por dentro el pimiento y los jugos de la carne, así como que se quede un crujiente por fuera. Los tiempos en el horno dependerán del tamaños de los pimientos, pero yo los he tenido 40 minutos a 150º, y salieron en su punto.

Adornamos con unas hojas de perejil y pimentón dulce por el platos

Crema de verduras con alcachofas y crujiente de Jamón

Para dos personas hemos preparado 4 alcachofas grandes pero muy frescas, un caldo de verduras de antes, unas lonchas de jamón, aceite de oliva virgen extra, perejil, una cucharada sopera de harina.
Pelamos las alcachofas dejándoles un par de centímetros de tallo y las metemos en un bol con agua fría y unas hojas de perejil cortado, esto es para que las alcachofas no se oxiden mientras las vamos a cocinar. Las coceremos en abundante agua con una pizca de sal durante 20 minutos a fuego fuerte, veremos cuando están si al pincharlas con una puntilla no se quedan enganchas ese será su textura deseada. No pasarlas de cocción es mejor, tendrán un punto de dureza muy acorde con esta comida. las dejamos en esa agua hasta su colocación en el plato.
En una sartén con una cucharada de aceite virgen extra doramos unas tiras de jamón serrano curado hasta darles el punto de crujiente. Reservamos.
En ese aceite cocinamos una cucharada de harina, añadiendo el caldo de verduras que teníamos de antes hasta conseguir ligar est6a salsa en su punto de espesor desando, añadimos perejil picado casi com0o para hacer una salsa verde.
Presentamos en un plato hondo, la crema en el fondo, las alcachofas partidas por la mitad, y los crujientes de jamón por encima, adornamos con perejil picado.

Sencilla esta receta, pero contundente de sabor y presentación