• cerveza,  nueces,  Pasas,  pollo,  Recetas

    Pollo a la cerveza con nueces y pasas

    Para esta receta, para dos personas, hemos utilizado medio pollo de corral, es decir, media pechuga y un muslo y contra muslo. 4 cucharadas de AOVE, 33 cl. de cerveza rubia, cualquier tipo vale, sal, pimienta, media cebolla dulce, un ajo, 100 gramos de pasas sultanas y 100 gramos de nueces nueces
    Este plato tiene un punto de contraste entre lo dulce y lo salado, por eso hay que tener un equilibrio en el sabor. Pero con la práctica y nuestro gusto conseguiremos el que más deseamos.
    Pochamos en juliana la cebolla a fuego muy bajo en 4 cucharadas de AOVE, cuando la tengamos casi transparente, le añadimos el ajo, sofreímos ligeramente el ajo, añadiendo, en este momento el pollo troceado y salpimentamos. Cocinamos a fuego muy lento, media hora, dándole la vuelta al pollo, a partir de esta media hora, añadimos media parte de la cerveza, cocinamos por otra media hora. Tenemos que evaporar casi toda la cerveza que hasta el momento hemos puesto. El pollo de corral necesita su tiempo de cocción y más que lo estamos cocinando a fuego más bien bajo. En este momento terminamos por añadir el resto de la cerveza, añadiendo las pasas y las nueces.
    Presentamos en una fuente, con las pasas y las nueces adornando y esa salsa que nos ha dejado la cocción del pollo.

    Otras presentaciones, pues con unas verduras hervidas de sabor neutro, con las pasas secas sin cocinar, con unas patatas fritas en dados, en panadera. En fin, muchos gustos que tenemos.
  • Cabeza de mis Cosas

    El Amor te Elige

    Sus miradas sabían expresar sus sentimientos, transmitían su complicidad y sus ilusiones. Se veían poco, encuentros fugaces, pasillos llenos de gente. Entradas en ascensores atestados. Pocas palabras, muchas sensaciones en sus ojos. La vida cotidiana era bonita y dura a la vez. Los días eran eternos y efímeros otras veces. Siempre al contrario de lo deseado. Tan cerca y tan lejos. Juntos en el mismo edificio, aquel grandioso hospital. Unidos por una misma oportunidad de servicio a los demás.
    Sus vidas personales eran muy complicadas. Y la necesidad de no implicarse en otras por hacer sufrir, llevaban al efecto contrario en élla. Cuanto más se apartaba, más lo deseaba. Notaban que sus corazones vibraban pero no en la misma sintonía que necesitaban.
    Pasan los días. Las miradas frustran. Las vibraciones son de sinfonías lentas y de notas tenues. Ya no explotan en óperas de Wagner. Se distanciaba el amor. Ese amor que te llega sin que lo busques.
    El dejó al amor antes de hacerla sufrir. No quería implicarse en vivir junto a ella, hasta que su cáncer le diera una esperanza cierta o un fin seguro.

    Nunca se sabe cómo reaccionamos ante el amor hasta que no lo vestimos a nuestro gusto.  
  • almejas,  Espaguetis,  fetuccini,  pasta,  Recetas,  sepia

    Espaguetis y Fetuccini con Mejillón, Sepia y Almeja

    Esta combinación de pasta con Espaguetis y Fetuccini, con otra mezcla de marismos, nos lleva a otro sabor y texturas de los ya realizados. Variantes para varios gustos.
    Para 4 personas, hemos puesto 320 gramos de Fetuccini y Espaguetis al 50 por ciento, 32 mejillones de roca, una sepia pequeña y 24 almejas medianas. Sal, pimienta. 4 cucharadas de AOVE. Un vaso de cerveza. O vino blanco. Unas ramitas frescas de perejil.
    En una cazuela, ponemos los Mejillones que los haremos al vapor con una pimientas en grano, una hoja de laurel y una pizca de sal. Fuego medio, sobre los 10 minutos. Cuando estén abiertos, sacamos la carne de más o menos la mitad, reservamos el resto.
    Las almejas las haremos con una cucharada de AOVE, medio vaso de cerveza y un ajo laminado. Antes tendremos las almejas en agua con sal durante unas dos horas. La tierra e impurezas se limpiaran. Sofreímos las laminas de ajo en el AOVE, cuando empiecen a dorar, añadimos la cerveza, dejando que se evapore el alcohol. Añadimos las almejas escurridas de agua, y una pizca de sal. Cocinamos hasta que las almejas se abran añadiendo el perejil picado. Reservamos.
    La sepia la tendremos limpia y troceada en cuadrados pequeños. En una sartén muy caliente, ponemos una cucharada de AOVE, y añadimos la sepia a la que le pondr4eemos una pizca de sal y pimienta recién molida. Dorándose y reservamos.
    Vamos a cocer la pasta en un fumet de pescado y marisco. No repito como se hace, lo tenéis en muchas recetas. La pasta marcamos los tiempos que nos dé el fabricante. Enfriamos la pasta bajo el agua fría en una escurridera, y añadimos una cucharada de AOVE para que no se peguen.
    Como podréis comprobar hemos cocinado cuatro alimentos distintos. Hay que marcar bien los tiempos para que todos estén calientes y en su punto para la presentación

    Presentamos el plato haciendo un nido con la pasta, y en el centro colocamos la sepia troceada, las almejas bien calientes y encima ponemos los Mejillones y su carne. 
  • Cabeza de mis Cosas

    Duerme en tu almohada

    La palabra fin, al final de mis relatos me deja un vacío enorme. Es una sensación de poner todo lo que hay en mí en ese relato. Me dura unas horas hasta que por fin recupero la sensación de haber puesto lo mejor en esas sílabas. Me salgo fuera de mi. Me observo, me analizo y me mando la energía pérdida en el esfuerzo de la escritura.
    Ahora es cuando ese relato, que ya está escrito, pertenece a los demás. Ya no está en mi. Es más, no me gusta releerme, no me creo que yo escriba esas cosas. Parece que otra persona dentro de mi es capaz de hacerlo, siento que nunca las hubiera escrito. Algunas de mucha calidad. Otras menos. Pero todas con la máxima imaginación. 
    El relato está terminado. Hay muchos ya. Pueden ser un libro. De hecho ya hay uno terminado y en manos ajenas y amigas siempre. Un libro siempre es un amigo fiel. Nunca te abandona. Es más, es abandonado muchas veces pero cuando menos te lo esperas o cuando más lo necesitas, vuelve a tus manos casi sin darte cuenta. Lo has leído. Te ha gustado. O no. Lo dejas en un sitio, casi siempre donde debe estar. Otras en cualquier lado.
    El libro no termina con su lectura. No acaba dejándolo en un estante o en un cajón. El libro siempre está. Siempre anda dentro de ti. En su rincón. Durmiendo en un letargo. Y casi sin darte cuenta un día se despierta y vuelve a tus ojos. Vuelve a tu cabeza. Recuerdas algo. Algo en ese momento de tu vida recobra vida. Ese es el libro. El que siempre te acompaña. El que te ayuda, el que te enseña, el que aconseja, el que te apoya. El que te hace vivir tus sueños. El que te lleva donde nadie llega. Te ama, te enfada, te hace llorar y reír. El libro no se acaba con la palabra fin.

    El libro siempre duerme en tu almohada. 
  • apio,  crema,  picatostes,  Recetas

    Crema de apio y picatostes

    El apio es un vegetal con una penca blanca y ligeramente dura y hojas muy verdes y acuñadas, de sabor fuerte a acre, pero que si la blanqueamos tendremos un vegetal rico, suave y más dulce. Sus propiedades son extensas curativas son amplias y más parece un medicamento para casi todo el cuerpo, os dejo el enlace de la Wikipedia
    Vamos a preparar una crema muy sencilla y sabrosa, recomendada para noches frías y destempladas.
    Para dos personas: 2 apios, 2 patatas medianas, 1 cebolla, sal, pimienta, una rebanada de pan grande, 3 cucharadas de AOVE
    Primero pelamos, lavamos y limpiamos bien los apios y los blanqueamos en agua hirviendo dos minutos y enseguida al agua fría. Pelamos y cortamos la cebolla y las patatas a dados.
    En una cacerola con 1 cucharada de AOVE a fuego medio, agregamos el apio, la cebolla y las patatas. Salteamos por 5 minutos removiendo sin parar.
    Agregamos el caldo de verduras. Salpimentamos a nuestro gusto y cocemos la mezcla a fuego lento durante 35-40 minutos. Trituramos y colamos por un chino para quitar las hebras que pudiera tener.
    En una sartén freímos los trocitos de pan con el aceite muy caliente. Hacemos estos picatostes, se harán en menos de 1 minuto, los sacamos a un palto con papel absorbente

    Servimos la crema de apio caliente con los trozos de pan por encima, decoramos con un poco de apio recién picado, unos hilos de AOVE y una ramita de apio encima.
  • alioli,  lomo de cerdo,  Pasas,  Pimiento,  Recetas

    Lomo Asado de Cerdo con salsa de Moscatel

    Para dos persona hemos preparado un buen trozo de lomo fresco de cerdo con las siguientes cantidades.
    Ingredientes
    ·           1/2 kg. de lomo de cerdo
    ·           1/2 vaso de vino Moscatel
    ·           1 vaso de caldo de carne
    ·           Harina una cucharada sopera
    ·           aceite virgen extra AOVE
    ·           sal
    ·           perejil
    ·           10 gramos de pasa sultana
    ·           Un pizca de nuez moscada recién molina
    ·           100 gramos de una loncha de jamón serrano
    ·           Ajioli
    ·           Unos pimientos asados en tiras.
    En una sartén colocamos en trozo de lomo salpimentado y con unos cortes en diagonal en la parte superior, la contraria a la piel, al tocino. La sellamos en la sartén a fuego muy fuerte. Esto lo hacemos para que todos los jugos de la carne se queden en la carne.
    Lo pasamos a una bandeja de horno, le ponemos el caldo de carne, el vaso de vino moscatel, y las pasas. Horneamos con el horno precalentado a 200º durante 30 minutos con la parte de la piel, tocino hacia arriba. A mitad de la cocción le damos la vuelta y lo dejamos hasta que se dore la carne. Sacamos y reservamos la carne.
    Todos los jugos que tenga la bandeja los ponemos en un cazo y reducimos, añadimos una cucharada de harina desleída en un poco de agua fría, para que no tenga grumos. Vamos añadiendo hasta conseguir la textura deseada de salsa espesa. Un poco de nuez moscada y rectificamos de sal.
    Tenemos preparado un ajioli, del que ya lo hemos hecho muchas veces y unos pimientos asados.
    Presentamos en una fuente con unos cortes finos de la carne, y salseamos por encima, adornamos con una cucharada de ajioli y unas tiras de pimientos
  • Juliana,  mandarina,  miel,  pollo,  Recetas,  vino blanco

    Pollo Con salsa de Mandarina al vino blanco

    Esta receta es una variante del Pollo frito a la naranja.
    Para este caso y dos personas, hemos troceado medio pollo, sobre los 2 kilos de peso en total. Un vaso de vino Blanco, mejor un Verdejo, sal, pimienta, 3 ajos, unas ramas de romero fresco, el zumo de 1 kilo de mandarinas, en este caso he utilizado de la variedad Clementina, dos cucharadas de miel de romero y 5 de AOVE.
    Salpimentamos el pollo y en una sartén con 4 cucharadas de AOVE cocinamos el pollo a fuego fuerte durante 15 minutos, añadimos los ajos, una rama de romero picada finamente y el vaso de vino, reducimos hasta que evapore el alcohol. Añadimos el zumo de las mandarinas y dejamos cocer por tiempo de una hora y media a fuego muy flojo. Tenemos que dejar una salsa suave y melosa.
    Con la piel de la mandarina, solo la parte exterior naranja, la cortamos en Juliana, en tiras muy finas y alargadas, en una sartén con una cucharada de AOVE, las freímos a fuego muy fuerte, a mitad de esa fritura añadimos las dos cucharadas de miel de romero, salteamos hasta que se queden crujientes. Las sacamos las cortezas a un plato, sin papel de cocina, se pegarían. el jugo que ha quedado en la sartén lo añadimos a la cazuela donde tenemos el pollo cocinando.

    Presentamos en una plato con las pieles de la mandarina en crujiente, con su sabor acido y dulce a la vez, una rama de romero y el pollo con esa salsa reducida.
  • almejas,  fetuccini,  langostino,  pasta,  Recetas,  sepia

    Fetuccini negro con sepia, langostinos y almejas.

    Esta pasta ya lleva en el mercado mucho tiempo, tanto el Fetuccini, como los fideos, o Espaguetis, está hecha con la tinta de la sepia, o del calamar, su sabor a mar está muy acentuado.
    Para 4 personas, hemos puesto 320 gramos de Fetuccini, 12 langostinos una sepia pequeña y 24 almejas medianas. Sal, pimienta. 4 cucharadas de AOVE.
    En un cazo, ponemos las cabezas y cascaras de los langostinos a los que dejaremos con la carne de la cola pelada menos la punta. Sofreímos un poco con dos ajos, fuego fuerte, una cucharada de AOVE, una vez estén tomando color las cabeza, las machacamos con la cuchara y añadimos agua, preparando un fumet ligero con sabor a marismo.
    Cuando tengamos ese fumet, vamos a cocer la pasta en este caldo para potenciar aun más su excelente sabor. Las pasta marcamos los tiempos que nos dé el fabricante, en mi caso, una vez en la cacerola hirviendo, 15 minutos para estar al dente. Las almejas las metemos con un colador al final de la cocción de la pasta hasta que se abran, un par de minutos. Enfriamos la pasta bajo el agua fría en una escurridera, y añadimos una cucharada de AOVE para que no se peguen.
    En un sartén vamos a saltear la sepia cortada a dados y salpimentada, los langostinos los marcaremos por ambos lados un par de minutos.

    Presentamos el plato haciendo un nido con la pasta, y en el centro colocamos la sepia troceada, y encima ponemos los langostinos y las almejas bien calientes