• Cabeza de mis Cosas

    Ay luna

    Ay luna
    Que anoche te vi entre nubes,
    Que lucías de blanco puro.
    Me contabas tus sueños
    Y yo me hacía ilusiones,
    Ay luna
    Que esta mañana seguías creciendo
    Y de entre los arboles desaprecias.
    Los sueños de anoche 
    Son las verdades de hoy.
    Ay luna
    Quédate a mi lado

    Ay luna no te vayas nunca

  • Reseñas Libros,  Víctor Mirete

    LA ÚLTIMA CONVERSACIÓN CON MI PADRE. (Víctor Mirete)

    Reseña LA ÚLTIMA CONVERSACIÓN CON MI PADRE. De Víctor Mirete
    Este corto e intrigante relato no se desgrana en su trama. No se cuenta de qué va, ni siquiera si hay una historia que contar. Este relato se reseña con las frases lapidarias que lleva dentro y que, sacadas de su contexto, puestas una detrás de otra, son los principios básicos de una conversación de un padre a un hijo por la vida. Y aquí las dejo entrecomilladas:
    “Un padre jamás debe relajarse en su paternidad, porque un hijo jamás se relaja de ser hijo”
    “Estoy convencido de que el secreto de la vida no es vivir de ilusiones, sino vivir ilusionado”.
    “Soñar, es el primer paso para entender la realidad y para saber elegir nuestros caminos”.
    “estamos aquí para ser el recuerdo de nuestros hijos”.
    “que los errores que no queremos cometer nos hacen humanos”.
    “mi muerte era su calvario, pero no su penitencia”.
    Después de leer este libro te quedan unas ganas impresionantes de abrazar a tus hijos y contarles todo lo que todavía no has dicho. Y ahí lo dejo.
    Una prosa perfecta, como siempre en este autor. 
    Y para comprarla, aquí os dejo el enlace:
    http://cort.as/nani
  • Judy Macmar,  Reseñas Libros

    Relatos ENCUENTROS FURTIVOS (Judy Macmar)

    Conocí a Judit cuando unos relatos eróticos míos se unieron a los suyos en una antología. Descubrí a una escritora profunda, con una prosa culta, ágil, llena de sentimientos. Este libro de relatos podría calificarse de romántico, tiene todos los ingredientes para ello. Y cualquiera podría extenderse a una novela completa. Todos tienen una posible trama para cumplir ese trámite. He disfrutado con cada uno de ellos, ese tono de erotismo en alguno, te permite disfrutar en toda la plenitud. Todo un acierto. Mi enhorabuena Judy Macmar.

    Asensio PIQUERAS.
  • Atún,  Pimiento,  pisto,  Recetas,  tomate

    Atún con pisto

    INGREDIENTES para 2 personas.
    2 rodajas de Atún (150-180 gramos por persona)
    2 tomates maduros Podemos utilizar un Brick de tomate ya frito de 500 gramos
    1 pimiento verde
    1 pimiento rojo
    Sal y AOVE
    Azúcar
    Pimienta negra
    ELABORACIÓN:

    Vamos hacer un pisto normal, en mi caso, ya lo sabéis, me gusta asar los pimientos antes, sin llegar a su cocción total. Una vez templados, los pelamos y los despepitamos, reservamos. Mientras, vamos a freír los tomates a los que les habremos quitado las pepitas y en una sartén con dos cucharadas de AOVE lo freímos a fuego medio, hasta que el agua se evapore, picándolo con la freidera, dejándolo casi un puré con textura, añadimos dos cucharadas soperas de azúcar, para quitarle la acidez que pueda tener. Y según qué tomates utilicemos, tendrá más o menos, así que lo iremos probando hasta conseguir el punto deseado, salpimentamos al gusto. Cuando tengamos casi terminado el tomate incorporamos los pimientos, una vez troceados en tiras con los dedos. En este caso el pisto, que suele llevar otras verduras como berenjena, calabacín o cebolla, no le he puesto para potenciar el sabor intenso del atún.

    Marcamos el Atún en una sartén con unas gotas de aceite y a fuego muy fuerte.
    En una cazuela de barro previamente caliente, incorporamos el pisto, y las rodajas de atún marcado, cocinamos a fuego fuerte 10 minutos dando la vuelta a las rodajas a los cinco minutos.
    Presentamos en la misma cazuela.

    A disfrutar
  • aguacate,  canónigos,  gambas,  Mango,  pulpo,  Recetas,  rúcula

    Ensalada templada de pulpo y gamba roja

    Para dos personas:
    50 gramos de rúcula fresca
    50 gramos de canónigos frescos.
    12 gambas rojas frescas
    1 pata de pulpo cocido
    1/2 aguacate
    1/4 mango
    Pimentón rojo picante
    Sal, AOVE.
    Preparación
    Las gambas las haremos en una sartén, plancha a fuego fuerte con una capa de sal gorda debajo, dos minutos por cada lado, y reservamos.
    El pulpo lo podemos comprar ya cocido, lo vende en los mercados o bien lo compramos crudo y lo cocemos nosotros en las condiciones ya habituales. Lo presentaremos templado al igual que las gambas.
    El aguacate le quitamos la piel, lo troceamos en láminas no demasiado finas. El mando haremos lo mismo, lo fileteamos en porciones de ración.
    Las gambas, una vez templadas, las pelamos. Haremos un aliño con aceite, el pimentón picante, ojo, muy poca cantidad, menos de una cucharilla e café, y una pizca de sal y emulsionamos.
    Vamos con la presentación, en un plato colocamos la base con las verduras, añadimos el mango, el aguacate, el pulpo templado y las colas de las gambas. Aliñamos con el aceite de pimentón y listo.

    A disfrutar

  • Artículos de Opinión

    PUEDE O NO

    Jueves, 20 de octubre de 2016
    Hay una palabra en la RAE que nos da miedo de verdad, pánico diría yo. Es una palabra que, al oírla, ya que muchos, muchísimos de nosotros, somos incapaces de pronunciarla, la asociamos a desastre total, muerte.
    Intentamos decirla, hacemos campañas de todo tipo para concienciarnos, redes sociales, boca a boca, con la familia, con los amigos. Pero nada. Fotos en blanco y negro, Lazos rosas. Turbantes rosas, mariposas por doquier, pero nada.
    La conversación en la consulta de un médico:
    -Mire usted, le hemos encontrado un tumor, una enfermedad, que va a ser dolorosa y de larga duración.
    – Doctor, ¿me está diciendo que tengo Cáncer?
    Ésta simple conversación nos hace ver las distintas formas de comunicar esta enfermedad. Y digo distintas porque si cambiamos los papeles veremos como el Doctor puede trasmitir este diagnóstico de otra forma, totalmente sencilla, directa, amable. La forma y el modo donde se dé la noticia es tan importante como la propia enfermedad.
    En la consulta, en el ambiente adecuado, sin que nada ni nadie moleste el momento, mirando a la cara, a los ojos, con serenidad y firmeza. Manejando muy adecuadamente las emociones que va a producir esa frase definitiva.
    El paciente puede o no ser receptivo, puede o no, querer saberla, puedo o no, oír la “maldita” palabra Cáncer.
    No solo el doctor debe ser doctor en su especialidad, el mejor, que, seguro que lo será, debe ser el mejor en saber trasmitir este diagnóstico. No todos estamos preparados, en la vida, para soportar las vicisitudes que no llegan. No todo queremos escuchar lo que nunca sabremos pronunciar.
    El Cáncer es una palabra maldita, está claro, pero es solo el nombre de una enfermedad que se cura, que tiene solución. Pero al igual que el dolor hay quien es capaz de soportarlo mejor, y otros nunca, hay que saber entender las dos opciones.
    Hemos contribuido, y me meto yo, a aquella famosa campaña de “No lo llames una larga y penosa enfermedad, llámalo cáncer” para darle carácter de normalidad. Personajes muy famosos, de todos los ámbitos contribuyeron a ello.
    Hay muchos, muchísimos pacientes que quieren saber de qué se trata, pero otros, quizá los menos, que no quieren saber nada de nada. Qué los curen y nada más.
    Escuché una frase muy clara para este caso: “una rosa es una rosa, de colores, pero una rosa, por muchas espinas que tenga”.
    El médico va a hacer su labor de curar, pero la verdadera curación, como dice mi buena amiga: “Está en la cabeza del enfermo y el entorno que tenga. El paciente de Cáncer debe ser consciente de lo que tiene, aunque no quiera saber más, debe contribuir a su curación”.
    «El Cáncer de mama, que hoy es su día, se cura en el 85% de los casos, y en el 99% si es coge a tiempo, (Prevención)».

  • Cosas de mi Cabeza

    En Amazon COSAS DE MI CABEZA

    En este libro el lector encontrará un racimo de experiencias, vivencias, sentimientos, fantasías que le llevarán a reflexionar sobre aspectos de la vida en los que, a veces, no se llega reparar.
    Los relatos y poemas abordan diferentes y variados temas pero entre todos ellos se encuentra un solo hilo conductor: el amor. Amor a la vida, al trabajo, a la naturaleza… Amor de padre, de hombre, de hijo, de hermano, de amigo… Amor romántico y amor desgarrado… Amor entregado y recibido… Amor propio y amor a los demás…
    Homenajes a cuantas cosas y personas forman parte de su vida, pequeños en longitud y grandes en profundidad.
    Seas la frutera de la esquina, el conductor del autobús o la mayor eminencia médica, éstas son tus páginas. Todos podemos encontrarnos en ellas.

    DESCARGAD

  • Juan Albarracín,  Reseñas Libros

    Siete Trompetas (Juan Albarracín)

    Siete Trompetas es el libro de Juan Albarracín que, por unas u otras cosas, no he tenido tiempo de hacerle la reseña. Y me alegro. Lo leí en su momento, allá por finales del 2.015. Y olvidado hasta hace unas semanas, lo retomé para volver a leerlo con la tranquilidad de la noche. Y me alegro de haberlo hecho de nuevo, hay matices que se aprecian en una segunda lectura. Y más sabiendo que vienen cosas bonitas muy pronto de Juan.
             A lo que voy. El protagonista de esta novela es James Sullivan, un joven agraciado con un viaje a Paris, que va a descubrir, en su incipiente madurez, la verdadera realidad de la vida, cayendo en trances, donde los sueños son la verdadera historia de la novela.
             En estos sueños llegan las amenazas indescifrables y que solo Sullivan será capaz de ir desenredando con la maestría de Albarracín, sin dejar cabo suelto ni personaje por lucir. Hasta los más insignificantes tienen su momento, necesarios siempre como hilo conductor de toda la trama.
             Final apoteósico acorde con la intriga desarrollada con una destreza digna del mejor autor, donde Juan nos va llevando de la mano al ritmo que él quiere y que la novela necesita, sin prisas, pero sin pausas, sin dejar ni un solo cabo suelto.
             Y después de todo esto, decir que Juan, cuando escribió esta inmejorable novela, contaba con la edad donde se juaga en la calle al futbol y no se piensa en otra cosa que, en divertirse, 16 años.
             Gran futuro literario que espero ser testigo de su triunfo.
    De su página web
    Los sueños nos convierten en esclavos de la realidad»
    En el año 2009, un estudiante de Medicina llamado James Sullivan realiza un extraño viaje por el tenebroso Mundo Onírico, también conocido como Mundo de los Sueños. Allí, se le es transmitido un extraño mensaje, el cual está directamente relacionado con un sorteo que se va a llevar a cabo en la ciudad en los días siguientes. James pronto se dará cuenta de que algo terrible está a punto de suceder: las siete trompetas del Apocalipsis comenzarán a sonar dentro de muy poco, y será él, junto a una atractiva joven, dos altos cargos de la policía francesa y un sacerdote del Sacre Coeur, los que en París tratarán de alertar a la mayor parte de la población y salvarla antes de que el exterminio acabe con la raza humana para siempre.
    Colección: Novela
    ISBN: 978-84-9126-113-1
    Formatos: Tapa blanda
    Tamaños: 15x21cm
    Páginas: 256
    Precio: 12,00 €€

  • Lola Gutiérrez Sánchez,  Reseñas Libros

    Efectos Personales (Lola Gutiérrez Sánchez)

    Lola Gutiérrez nos muestra su vida en breves relatos llenos de vivencias. Con una prosa amena, natural, yo diría que cotidiana, va desgranando sus visicitudes del día a día.

    Un cartero, un libro sin nombre, nunca jamás, son solo unos títulos de sus muchas historias. Creo que casi todos hubiéramos querido ser el autor; nos cuenta Lola nuestras anécdotas, nuestros miedos y alegrías, nuestro bolso vacío o nuestro amor de juventud.

    Nada más que añadir a este precioso y ameno libro que recomiendo su lectura.

    Una edición de MURCIALIBRO de 1455 páginas

    Y creo que en la libraría RAMÓN JIMÉNEZ, Soportales de la Catedral de Murcia se pueden adquirir a un precio de 10 euros

  • Artículos de Opinión

    BURKA NO

    Domingo, 16 de octubre de 2016
    Imaginamos una conversación de Santa Teresa de Jesús con Diego Velázquez. Uno frente al otro. Vamos a describirlos. Ella, toda rodeada de ese halo de santidad y seguridad. Su hábito impoluto, blanco pureza, capa teresiana, velo ajustadísimo, solo el entrecejo, nariz y boca, barbilla oculta, no hay frente que medir. Él con su hombría por lo alto. Su gola almidonada de un palmo de alta, calzas ajustadísimas que remarcan su humanidad. Capa sin el recorte del embozo, Esquilache tardó en nacer un siglo todavía. Sé que las fechas son imposibles, pero ustedes se avendrán conmigo que la imagen está relatada.

    ¿Cuál sería nuestra sensación en la actualidad? Respecto a la tradición, burla, indiferencia, fuera de lugar. ¿Opinaríamos que no hay derecho a qué una monja vaya vestida así? ¿Qué sería un machismo total? Y de él. ¿Su forma provocadora enardecería a las más recalcitrantes feministas?

    Recordemos a Esquilache cien años después. No se podía ir embozado, no se veía la faz de la gente y podían ser causa de peligros insospechados. Recortó las capas y barrió el embozo. Ahora se veían los ojos.

    El Burka, el Niqab, hijab, el velo, el pañuelo. Todo es una costumbre por una constante práctica. La túnica árabe, el pañuelo judío (El Talit), palestino (La kufiyya), el turbante bengalí (pagṛī o sāfā ). La babucha, o la falda escocesa.

    ¿Dónde hemos llegado? A prohibir lo que a nosotros no nos gusta. O a no estar de acuerdo con otras costumbres o a usanzas. Las imposiciones internas de hábitos, son las que hay que reformar, cambiar, actualizar.

    Y me explico dando mi opinión. Yo no consiento ver a una mujer tapada por completo su cara, no solo por lo que representa de humillación y sometimiento de la mujer al hombre y a una religión que la convierte en un cero a la izquierda, sino también porque, en aras a la seguridad, no se puede permitir que una persona vaya tan tapada que no pueda ser identificada, en consecuencia, no se debería permitir su uso en lugares públicos.

    Cada uno debe vestir y adornarse como le dé la gana. Si yo reivindico mi derecho a llevar una minifalda o un sombrero, ellas pueden hacerlo a llevar su velo sin ser señaladas por el dedo de los otros. Igual con la polémica del burkini de este verano, si yo defiendo que en la playa cada uno puede ir como quiera, desnudo o embutido en un traje de neopreno, ¿por qué hay que obligarlas a quitarse el burkini? Lo que quiero para mí también lo quiero para los que vienen de fuera.

    Y como me dice mi buena amiga: “Además de todo esto, que no se nos olvide que en España rige el principio de libertad religiosa…”

    Pero nunca voy a sentir aversión por tener a mi lado a un escoces con falda o a una musulmana con su hijab, si, ambos, son conscientes de que van a gusto con ellos mismos.
    No puedo prohibir nada, no debo prohibir nada. Prohibido prohibir. Pero no estoy por la labor de ver una mujer a la que no le veo los ojos. Por ahí no paso. No es digno de nada. Y quien lo imponga menos.

    Al igual que hay tradiciones en culturas en las que todo el mundo, menos ellos, claro, estamos en contra (2003): ablación de órganos sexuales, corte de pechos, pues en el mismo nivel pongo al burka.

    En mi país entran todos, y todos debemos acostumbrarnos a lo que tenemos. Pero no me vale la imposición por la imposición. O todos o ninguno. Yo no voy a ir a una Mezquita y no respetar sus costumbres. Al igual que en España se respetan las de aquí.

  • Artículos de Opinión

    NUNCA ES NUNCA

    Domingo, 9 de octubre de 2016

    La indignación por las noticias continuadas y ampliadas, sobre la violación de una chica en las fiestas de San Fermín, es cada vez mayor. Los detalles que se van descubriendo a cuenta gotas son cada vez más escabrosos.

    El último descubierto por el juez que lleva el caso, es de otro suceso acaecido anteriormente al mes de julio en Córdoba.

    Una chica, drogada, forzada, sola y sin consentimiento, fue usada, ultrajada, violada, maltratada, pegada, abandonada y no sé cuántos más participios podría poner, por cuatro de aquellos “machotes” de San Fermín.

    Están en la cárcel, solo faltaba que estuvieran en su casa esperando el juicio, el juez sigue buscando más datos, pruebas de ese y otros delitos. Parece, que no solo el hecho de cometerlos era suficiente, había que hacerlos públicos para seguir demostrando su hombría, lo machos que eran, lo fuertes y mandones, los grandes héroes de la vida.

    No sé qué pena debe imponer la ley en este caso. No sé qué consecuencias tendrán en sus vidas. La verdad es que me importa un bledo.

    Lo único que me importa es que nunca más vuelva a ocurrir, y NUNCA ES NUNCA.

    El machismo, es algo que debería erradicarse totalmente en la educación de base de la humanidad.

    La sociedad tiene que cambiar mucho tanto por parte de los hombres como de las mujeres, porque hasta los que no somos machistas, tenemos algún deje. Y hasta las que son feministas consienten pequeñas cosas que no deberían.

    Y, por otro lado, para mí, el machismo es un mal endémico de la sociedad. El feminismo no lo es. Es solo una contra reacción ideológica que por desgracia no tiene ninguna trascendencia social.

    Cualquier tipo de presión, manipulación, imposición de un sexo sobre el otro es algo que no entiendo.

    En el ordeno y mando como método no me vale ni en el ejército.

    Y para terminar una frase lapidaria de mi buena amiga: “Para mí solo hay un tipo de consentimiento y es decir Sí. Si yo no digo SI, estoy diciendo no”.

  • Alexandre Copperwhite,  Reseñas Libros

    Negro (Alexandre Copperwhite)

    Me ha sorprendido comprobar, en el día de hoy, que no escribí la reseña de este primer libro de la saga del tal Francisco Valiente Polillas, que leí en su momento, allá por febrero de este año.
    Intentar recordar lo que sentí no ha sido complicado. El buen sabor que me dejó me ha traído de nuevo los recuerdos del desparpajo de un chaval, que vive con su madre, metido a investigador y detective. 
    Novela corta que es lo que es, una novela entretenida, sin más pretensiones que la de pasar un rato ameno, con una lectura fácil y ágil. Con una trama increíble, absurda a veces, pero entretenida hasta el final. Como ya dije en mi reseña de Blanco, asesinato en Londres, ojalá que en mi juventud hubiera tenido en mis manos este libro.
  • Alexandre Copperwhite,  Reseñas Libros

    Kill Ryo – Volumen 1: Juego de dioses (Matar a Ryo) (Alexandre Copperwhite)

    Intrigante novela, Ambientada en la cultura japonesa, de la que soy un enamorado, llena de intriga, tensión y aderezada por la imaginación de su autor, nos lleva a un mundo imaginario de ciencia ficción. Los componentes del protagonista y su contrario, un ser en las sombras que intentará, por todos los medios, arrebatar el poder conferido de una famosa arma japonesa. No desvelo más, no es necesario, la intriga está ahí.

    Recomendable para los amantes de la ciencia ficción, la intriga, y casi la novela negra.
    Aquí el enlace de su compra
  • Espaguetis,  Piquillo,  pollo,  Recetas

    Espaguetis con pollo al moscatel y salsa de piquillo (pimiento)

    Para dos personas:
    200 gramos de espagueti blanco.
    150 gramos de pechuga de pollo troceada.
    Salsa de piquillo.
    Un vasito pequeño de vino moscatel.
    AOVE
    Sal y pimienta.
    En una cazuela estamos cociendo la pasta según las indicaciones del fabricante, pero una media de 8 minutos una vez que empiece a hervir el agua a la que añadiremos una pizca de sal. Una vez pasado ese tiempo escurrimos la pasta para cortar la cocción, añadimos un chorrito de AOVE, removemos para que se mezcle bien y no se quede la pasta apelmazada.
    Para las salsas de Piquillo (pimiento)
    Preparamos la crema de pimientos en un cazo, sofreímos 2 ajos laminamos  en dos cucharadas de aceite de oliva de virgen extra, AOVE, una vez dorados, añadimos 6 pimientos de piquillo de lata, salpimentamos, cocinamos durante 15 minutos a fuego flojo, añadimos en ese momento 4 cucharadas soperas de azúcar, y el caldo de la lata de los pimientos. Removemos un par de minutos y aparatamos del fuego. RECETA
    En un vaso de batidora introducimos todo, y añadimos dos cucharadas de aceite virgen extra, batimos y vamos añadiendo leche entera hasta dejar la textura deseada. Una crema ligeramente espesa.
    La pechuga la cortaremos en trozos pequeños, de bocado, la salpimentamos. En una sartén añadimos dos cucharadas soperas de AOVE, cuando lo tengamos muy caliente añadimos los trozos de pechuga, rehogamos ligeramente, bajamos el fuego a la mitad, añadimos el vasito de vino moscatel y dejamos reducir, hasta evaporar todo el vino. Reservamos.
    Presentamos en un plato los espaguetis en el centro, a los que habremos hecho un hueco central, ahí colocamos los trozos de pechuga dando volumen en altura, añadimos la salsa de pimientos de piquillo muy caliente por encima, hay que tener en cuenta que la pasta la tenemos templada.

    A disfrutar.
  • Artículos de Opinión

    NO SOY POLÍTICO NI FALTA QUE ME HACE

    Sábado, 1 de octubre de 2016
    No soy político ni falta que me hace serlo. No va con mi carácter y mi forma de ser. Eso no quiere decir que la política no me importe. Que sí, sí me importa y mucho. Pero entiendo la política como una profesión pasajera dentro del contexto de la vida laboral. Creo que los políticos deben ser profesionales de la política por vocación hacia el servicio a los demás. No a todos nos gusta ser yunques o ser martillos, y por eso no voy a trabajar en algo que no me gusta si no es por necesidad.

    A la política no se viene por necesidad sino por vocación de servicio y con un carácter de alta profesionalidad. No para estar, medrar o simplemente aparentar.

    Las decisiones que últimamente están tomado los políticos, solo están haciendo que los votantes, en general, no los seguros votantes de cada partido, estén más despistados, más desorientados, más hartos de la política que nunca. Están consiguiendo que nos hastiemos de su presencia. De la falta de orden lógico para los que están ahí.

    Cada partido tiene un porcentaje fijo de votantes, que pase lo que pase, exista corrupción del más alto calado, llámese Gürtel, ERE, Filesa o Matesa, siempre votarán a sus partidos. Hay un porcentaje muy alto, más del 30 %, que va cambiando en función de unas promesas que unos y otros dicen que van a cumplir. Y así votan en cada una de las elecciones que ocurran.

    Pero hay una parte más o menos importante que al final no vota, no quiere votar a ninguno de los partidos por el desmadre que están viendo en cada uno de los partidos. Los egoísmos por el puesto, por el inmenso poder que todo líder cree que tiene y que es capaz de creerse el rey del mambo, sin escuchar lo que realmente está diciendo el pueblo.

    Nos llevan a otras elecciones, nos manipulan los asesores políticos, los tertulianos de todas las televisiones y radios, se les nota de que raíz proviene cada uno y nos quieren convencer de algo que todos sabemos que es un engaño.

    La inquina extrema entre algunos candidatos hace que sea imposible un dialogo lógico que todo el mundo quiere. Y nos llevan, sin remedio a una nueva crisis económica y social como la ya vivida.

    El esfuerzo de todo se lo cargan unos pocos, demasiado para tampoco.

    No soy político ni falta que me hace serlo.