Ensalada de melón, aguacate, gambas y jamón

Ingredientes (para 2 personas):

200 gramos de melón, dos rodajas
Un aguacate
Dos lonchas de jamón serrano
150 gramos de gamba blanca pelada
4 palitos de surimi
2 cucharadas soperas de hueva de mújol
Unas hojas de lechuga hojas de roble
Unas hojas de canónigos
Un vasito de cerveza
AOVE
Sal y pimienta.
Limaduras de la piel de un limón verde.

Salteamos las gambas salpimentadas en una cucharilla de café de AOVE, y añadimos el vasito de cervezas, un par de minutos, retiramos del fuego. Y las dejamos en la sartén hasta emplatar.
Cortamos el melón, el aguacate y los palitos de surimi en dados.

Preparamos una vinagreta con dos cucharadas soperas de AOVE, sal rosa, y las limaduras del limón verde. Emulsionamos.

Emplatamos con una proforma cuadrada, colocamos el melón, el aguacate, los trozos de surimi y el jamón. Añadimos las gambas que las tendremos templadas y una cuchara de huevas de mújol.

Adornamos con unas hojas de lechuga de distintos tipos.
Aliñamos con esta emulsión de vinagreta de limón.
A disfrutar.

La Conjura de la Santa Espina (Santiago R. Hernández)

La conjura de la Santa Espina

No es de mi favor extremo este tipo de novela histórica ambientada en el medioevo.

Pero el autor Hernández tiene siempre la osadía de meterme en sus historias con una maestría del mejor Merlín.

Ambientada en el siglo XIV con un viaje de Santander a Edimburgo en busca de una reliquia, nos describe, el autor, una secuencia de personajes perfectamente rematados. La exposición de los sitios hace que te metas en las paredes, suelos y caminos por donde andan secretos, trampas o enigmas.

Hernández ha cuidado su prosa sin llegar a retorcerla. Tiene la habilidad, en el texto, de hablarnos en ese lenguaje del medievo casi en tercera persona utilizando los vocablos precisos y perfectos que se utilizarían en el momento.

Hay una característica en el autor que es la precisión de los más mínimos detalles, cualidad que la mantiene en todas sus obras, circunstancia de su elevado control de documentación y elaborada previsión.

Hay amor en su novela, pero hay acción, intriga, suspense que siendo histórica podría calificarse en varios géneros.

Ya dije que este tipo de novela, la histórica, no es de mis preferidas, pero sí tengo que decir que hace que te entretenga desde el principio. Imagino a los enamorados del género devorándola de tirón.

Justa en las dimensiones ni le falta ni le sobra.

Cuidadísima edición de la editorial Dokusou con una espectacular portada que hace honor a lo que nos encontraremos en su interior.

Del autor poco más puedo decir, que, siendo su tercera obra, ha madurado con rapidez. Espero que continúe en esta línea de novelas históricas. Sé que es un enamorado y experto en el tema y que sus seguidores aumentarán exponencialmente entre los que yo me encuentro.

Asensio Piqueras

Enlace de compra

http://bit.ly/2nOXpLC

Ensalada de garbanzos

Cuatro personas:
400 g de garbanzos cocidos y escurridos
100 gramos de fuet
2 huevos cocidos
3 tomates tipo Raf, Muchamiel, o similar
1 cebolleta tierna
1 pimiento verde
2 zanahorias
1 aguacate
AOVE
Sal
Zumo de limón.,

Elaboración:

Corta la cebolleta muy pequeña y ponla en un bol. Corta los tomates, las zanahorias, la mitad el aguacate y el pimiento, lo más pequeños posible, en brunoise. Ya lo hemos explicado en infinidad de ocasiones, en cuadraditos muy pequeños.

En un bol, junta los garbanzos escurridos junto con el resto de ingredientes y remueve bien.

Para el aliño vamos a poner un chorrito generoso de AOVE, un poco de sal gruesa, y el zumo de un limón. Batimos para que se integre bien. Emulsione.

Presentamos de una forma bonita, yo lo he intentado con una forma de cuadrada, lo adornamos con las láminas de aguacate y el huevo duro. Aliñamos y servimos.

Truco. Los aceites en estos casos, se pueden aromatizar con alguna hierba, sabores que potenciarán las ensaladas

A disfrutar