Empanada Murciana

La empanada murciana es una variante de las más famosas empanadas, la gallega o el famoso hornazo salmantino. Pero no tiene nada que envidiar las unas de las otras. Los ingredientes de alta calidad dignifican a todas. Y claro, en cada sitio aportan los mejores de esa zona.
Por eso la murciana tiene sus características muy concretas en sus ingredientes:
Una masa fina y rica, pudiendo ser de hojaldre. Atún, un tomate de la zona bien frito, unos huevos duros y unas aceitunas verdes con sabor a anchoa.
INGREDIENTES:
Para la masa: 750 gr de harina de trigo 1/4 de l. de aceite de oliva (AOVE)1/4 de l. de vino blanco, sal y pimentón dulce. Calentamos el aceite, templamos más bien, añadimos la harina integrándola poco a poco, añadimos el vino, la sal y el pimento al gusto, removemos bien, hasta que podamos amasar con las manos y estirar con un rodillo, dejándola de un tamaño de un doble folio aproximadamente. Cortaremos por la mitad reservando una de las partes para poder cubrir al final.
Otra de las opciones es el hojaldre. Hay en el mercado muchas variedades y todas son aceptables, podéis comprarla ya hecha.
Para el relleno: 600 gramos de tomate frito casero, 4 latas de atún en aceite de oliva, 4 huevos duros, más uno crudo para pintar por encima, una lata de olivas con anchoas.
PREPARACIÓN    
En una sartén calentamos el tomate frito o lo freímos nosotros, al gusto. Importante el punto de sal y acidez, Yo la miel la suelo poner para equilibrar esa acidez que a veces nos da el tomate, una pizca de pimienta recién molida. Una vez que tengamos el tomate en su punto, añadimos el atún desmigado, las aceitunas partidas y los huevos duros troceados. La temperatura de este relleno debe ser siempre templada. Lo pasamos a un colador para escurrir todo el aceite sobrante. Dejamos enfriar.
Con la masa ya estirada, fría, pinchamos con un tenedor en varios sitios, para que el calor de su cocción pueda salir sin hinchar en exceso la empanada, colocamos el relleno encima. Cubrimos con la otra parte de la masa, pellizcando en sus laterales para dejar sellada la empanada, pinchamos con un tenedor la parte de arriba, al igual que hicimos con la de abajo. Pintamos la parte superior con un huevo crudo batido para darle brillo des pues de hornear.
HORNO:

Ya precalentado a 180º durante 40 minutos más o menos. Iremos mirando hasta que la parte superior se dore sin quemarse.

Revuelto de trigueros y fuet

Este famoso plato que consta de unos huevos revuelto con espárragos trigueros frescos, lo hemos transformado con un nuevo ingrediente, el fuet, típico embutido catalán.
Para su elaboración para dos personas hemos utilizado:
4 huevos de gallina
200 gramos de espárragos trigueros frescos
100 gramos de fuet de la mejor calidad.
4 cucharadas de AOVE
Para su elaboración hemos cortado con los dedos, hasta que nos cueste los espárragos, señal que esa parte ya es demasiado dura. Los hemos puesto en una cacerola con agua ya hirviendo y una pizca de sal. Tiempo hasta que de nuevo vuelva a hervir el agua. Momento en que los pasamos a enfriar rápidamente en agua helada. Retomarán su color verde brillante y cortará la cocción, nos interesa que queden al dente.
En una sartén con las 4 cucharadas de AOVE a fuego fuerte salteamos el fuet, que previamente lo hemos cortado a cuadraditos pequeños, como de 5 milímetros de gruesos. Salteamos ligeramente por dos minutos, no hace falta más tiempo. Añadimos en ese momento los espárragos escurridos de agua. Cocinamos por dos minutos más.
Añadimos los cuatro huevos y los vamos rompiendo, el fuego lo hemos bajado al mínimo. Revolvemos al gusto hasta dejar la textura deseada.
Hemos visto que la sal no aparece en la receta. El punto del fuet es suficiente para conseguir esos sabores tan contradictorios del huevo, esparrago y fuet.

A disfrutar.

Zarangollo de calabaza (Ciezano)

Plato muy típico de Cieza (Murcia), y más en las fiestas de primavera.
Vamos con la receta, que consta de cuatro ingredientes básicos, el huevo, Calabaza Cucurbita y particularmente en una calabaza de invierno, la calabaza butternut, la ñora (pimiento seco), la patata y la cebolla
 
El resto, aceite de oliva, AOVE, sal, y mucho cariño.
Cantidades, pues para dos personas, dos patatas medianas, 200 gramos de calabaza, una cebolla grande dulce, cuatro huevos de codorniz o dos de gallina, dos cucharadas de AOVE, y una pizca de sal y otra de azúcar.
Yo esta receta la preparo como si fuera para hacer una tortilla de patatas. Es decir, en una sartén cada una de los tres ingredientes que hay que cocinar.
Para ello, vamos con la calabaza, la limpiamos de la piel con un buen cuchillo afilado, la piel es muy dura. Troceamos lo mas pequeño que nos permita nuestra habilidad y cocinamos en una sartén con menos de una cucharada de AOVE, a fuego muy flojo, añadimos unas pizca de sal y otra de azúcar. La calabaza suelta menos agua que el calabacín, por lo que el tiempo será de una media hora.
Seguimos con la cebolla, a la que pocharemos en una sartén a parte, cortándola en juliana y al igual que la calabaza, a fuego muy flojo y la misma cantidad de AOVE, la terminaremos en media hora. En ese momento añadimos las ñoras limpia, troceadas y sin pepitas, rehogamos un par de minutos, reservamos unos trozos de ñora para decorar al final.
Y las patatas, peladas y cortadas en rodajas como para la tortilla de siempre, cocinamos como siempre, a fuego medio y con una pizca de sal.
Cuando tengamos las patatas cocinadas y las cebollas las juntamos en la misma sartén para que los sabores se unifiquen. Cocinamos por cinco minutos, rectificamos de sal.
Es el momento de los huevos, los freímos en una sartén, sin AOVE si son de cordorniz, si son de gallina, pues como siempre con el aceite muy caliente para que la clara se cuaje en puntilla y la yema quede líquida.
Presentamos en unas rebanadas de pan ligeramente tostado, y adornamos con unos bastones de calabaza, los trozos de ñora por encima y los
Plato que se puede comer frio, templado o recién hecho. Como tapa excepcional. Su sabor saldo y dulce a la vez contrasta con el tono de la ñora.
Una exquisitez.
A mi amiga Matilde

Zarangollo Murciano

Plato muy típico de Murcia, y más en las fiestas de primavera.
Vamos con la receta, que consta de cuatro ingredientes básicos, el huevo, el calabacín, la patata y la cebolla.
El resto, aceite de oliva, AOVE, sal, y mucho cariño.
Cantidades, pues para dos personas, dos patatas medianas, dos calabacines medianos, una cebolla grande dulce, cuatro huevos, dos cucharadas de AOVE, y una pizca de sal.
Yo esta receta la preparo como si fuera para hacer una tortilla de patatas. Es decir, en una sartén cada una de los tres ingredientes que hay que cocinar.
Para ello, vamos con el calabacín, lo limpiamos de la piel con un pelapatatas quitándole a tirar la piel, dejando sitios sin quitar, reservamos esas tiras para la decoración final. Troceamos en rodajas y cocinamos en una sartén con menos de una cucharada de AOVE, a fuego muy flojo. El calabacín soltará toda su agua, por lo que el tiempo será más de una hora.
Seguimos con la cebolla, a la que pocharemos en una sartén a parte, cortándola en juliana y al igual que el calabacín, a fuego muy flojo y la misma cantidad de AOVE, la terminaremos en media hora.
Y las patatas, peladas y cortadas en rodajas como para la tortilla de siempre, cocinamos como siempre, a fuego medio y con una pizca de sal.
Cuando tengamos las patatas cocinadas y las cebollas las juntamos en la misma sartén para que los sabores se unifiquen, el calabacín tardará un poco más en terminarse, tiene que evaporarse casi toda el agua. En ese momento uniremos los tres ingredientes, al calabacín las patatas y la cebolla. Cocinamos por cinco minutos, rectificamos de sal.
Es el momento de los huevos, los cascamos y los dejamos encima que se vayan cocinando la clara, cuando estén casi cuajados rompemos las yemas ligeramente.
Presentamos en un plato adornándolo con unas tiras de la piel de calabacín por encima.
Hay una cosa importante, este plato mejoro mucho de un día para otro, por lo que se puede servir como tapa del día anterior.

Una exquisitez.

Atascaburras

Para dos personas, 300 gramos de patatas, 200 de bacalao salado en migas, 3 huevos, 2 dl de AOVE, 5 nueces.
Cocer las patatas con piel, lavadas, unos 30 minutos. Cocemos en la misma agua y a la vez los huevos, que retiraremos en su momento para no pasarlos de cocción. Reservamos el caldo de la cocción.
El bacalao desalado, según los hábitos de las veinticuatro horas con dos cambios de agua, lo cocemos entre 5 y 10 minutos según sea de grande los trozos. Guardamos el caldo.
En un Mortero grande, pero grande de verdad, picamos un ajo con una pizca de sal con el mazo, añadimos las patatas cocidas y peladas, vamos machacando hasta dejar un puré fino, añadimos la miga de pan a pocos, y seguimos con el mazo dándole.
Añadimos el aceite a poquitos y seguimos con el mazo machacando. ¿Cuánto aceite? Nos lo irá pidiendo este puré, hasta que llegue el momento que veamos que no admite más.
Para darle una textura fina, vamos añadiendo un poco del caldo del bacalao y, según la sal, añadimos el caldo de la cocción de las patatas, hasta que tengamos un puré a nuestro gusto.
Añadimos el bacalao cocido y muy desmigado, lo mezclamos con ese puré.
Añadimos ahora el huevo duro troceado y mezclamos.
Decoramos por encima con trozos de huevo duro, un chorreón de aceite y una nueces al gusto.

Los huevos de Don José

Estos huevos muy típicos en mi tierra Albaceteña, son producto de unos días de campo en pleno invierno almorzando con los amigos. Esta comida es muy campera y su sentido es comerla en la propia sartén entre todos. Comida de muchas calorías y potente en sus contenido
La receta la voy hacer para 4 personas, pero las cantidades valen para todas las que seáis multiplicando las cantidades en la proporción que indico.
Necesitaremos 10 huevos, 4 chorizos, 6 ajos, medio litro de vino blanco, 1 decilitro de AOVE, sal y pimienta.
En una sartén pondremos el AOVE a calentar a fuego medio, añadimos los ajos enteros y esperamos que su sabor vaya quedando en el aceite, añadimos ahora los chorizos cortados en rodajas y sofreímos un poco, añadimos en este momento el vino, y dejamos cocinar hasta que el alcohol se evapore. Ahora añadimos los huevos y los vamos rompiendo sin remover demasiado. Deben quedar revueltos pero sin ser una tortilla. Los sacamos de  la sartén cuando estén a punto de terminarse. Su propio calor los dejará en su punto. Y a comer rápido.
Una sugerencia para los valientes, es ponerles unas cayenas o guindillas o en su defecto, los chorizos picantes. El frío será quien mande.

Sopa rápida con huevo nido

Esta sopa, no es más que una solución rápida a los fríos duros del invierno.
Necesitaremos dos pastillas de caldo de verduras, 2 huevos, dos zanahorias, y unas ramas de apio, sal, pimienta, unos fideos finos, tipo cabello de ángel.
Con dos pastillas de caldo de verduras, los vamos a calentar una vez espizcadas en una cacerola. Cuando empiecen a humear añadimos agua del grifo, la suficiente para dos personas. Añadimos las zanahorias troceadas y limpias, las hojas de apio y cocinamos por tiempo de 15 minutos para que se queden las verduras al dente.
Añadimos la pasta por tiempo que el fabricante nos indique.
En una cacerola aparte preparamos los huevos escalfados, aquíla receta. Y como curiosidad, fue Juan Mari Arzak el primero que los hizo de esta forma

Presentamos en un  palto con los huevos en el centro, y una sal negra que le dará su punto.

Verduras y huevos al horno

Para dos personas una berenjenas jaspeada de la calidad Gandía, 3 pimientos verdes tirando ya a rojos, una buena cebolla dulce, tipo Figueras, un calabacín mediano, 4 huevos, dos cucharadas de AOVE, sal negra.
Como las verduras tienen distintos tiempos de asado, en una bandeja de horno, hemos asado los pimientos. Una hora a 180º, con unas gotas de AOVE, una vez atemperados los hemos despepitado y quitado la piel, reservamos.
En otra bandeja, hemos cortado las Berenjenas en rodajas gruesas como de un dedo, las hemos puesto en la bandeja de horno, junto con la cebolla que igualmente habremos cortado en rodajas. Una cucharada de AOVE por encima y al horno, tiempo, 20 minutos a 150º.
En otra bandeja de horno, pondremos el calabacín cortado a tiras finas a lo largo, con un buen cuchillo, o con una mandolina lo podremos hacer perfectamente. 10 minutos a 150º.
Una vez que tenemos todo asado, colocamos en la bandeja donde tenemos reservados los pimientos, el resto de las verduras, calabacín, cebolla, berenjena y le cascamos 4 huevos fresco encima. Al horno esa bandeja, 150º y tiempo hasta que observemos que los huevos cuajan las claras con las yemas en su punto.
Presentamos en una bandeja de cristal redonda y ahora le ponernos una sal negra en mi caso, o un sal gorda, en escamas, Maldon, etc. Necesitamos que el crujiente de la sal nos de ese toque en la boca que contraste con el dulce de las verduras y el huevo.

 

Que aproveche!!!

Pisto manchego con yema de huevo

Esta receta es la típica del pisto manchego con su tomate, cebolla y pimientos. Pero creo que le he puesto un punto de altura a este clásico.
Para 4 personas, 2 kilos de tomates ya maduros, 4 pimientos rojos de esos cascudos, con carne, vaya, y dos buenas cebollas, si son de esas dulces de Figueras mejor. 4 yemas de huevo, sal, 4 cucharas de AOVE, 4 cucharadas soperas de azúcar.
Hemos asado los pimientos al horno, durante 1 hora a unos 160 grados, con unas gotas de aceite. Una vez asados, los hemos limpiado de pepitas y de piel, y recortamos con los dedos a tiras y reservamos, con todos sus jugos.
Por otro lado, en una sartén, con dos cucharadas de AOVE, freímos los tomates a fuego medio, a los que antes le hemos quitado la piel, con cualquiera de los procedimientos conocidos, con un cuchillo, puntilla, o bien escaldados en agua, sobre un minuto y luego al agua helada con dos cortes en el culo en cruz, se pelan de maravilla. Como los tiempos de cocción del tomate y la cebolla para mí son distintos, en otra sartén, y con otras dos cucharadas de AOVE, pochamos las cebollas, cortadas en juliana, a fuego muy flojo, a unos 80 grados máximo, que se cuezan en su propios jugos, sin sal ninguna, tenemos que dejarla transparente sin que lleguen a dorarse.
Por partes, tenemos la cebolla ya pochada, los pimientos reservados en tiras con sus jugos, y el tomate terminando de hacerse. Lo probamos, veremos que tiene un punto de acidez, salamos, y le añadimos las cucharadas de azúcar, seguimos cocinándolo añadiendo en este momento los pimientos y la cebolla. Cocinamos por 15 minutos más, probamos de nuevo, nos tiene que saber a un punto dulce, nunca ácido.

Presentamos en un plato y le añadimos en ese momento la yema de un huevo, ojo solo la yema, sin la clara, se cocinará lo justo con el calor del pisto, le añadimos una sal negra mineral. Le da ese punto que a muchos nos gusta en la yema.

Tortilla de Guisantes

Para dos personas, hemos utilizado 4 huevos de gallina, 150 gramos de guisantes frescos, una cebolla dulce mediana, sal, aceite de oliva virgen extra, y para la decoración una loncha de jamón serrano.
Cortamos la cebolla en Juliana, y la pochamos en una sartén con una cucharada de aceite y una pizca de sal hasta que la tengamos transparente. Reservamos.
En una cazuela cocemos los guisantes en abundante agua hirviendo, durante 3 minutos. Los sacamos y enfriamos en agua helada. Reservamos.
En un bol separamos las claras de la yemas del huevo y las batimos casi a punto de nieve, entonces les ponemos las yemas y batimos ligeramente hasta mezclar. Este es un procedimiento que siempre utilizo para las tortillas, conseguimos que salgan mas esponjosas, es más trabajo, pero merece la pena
En una sartén bien caliente, ponemos dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, añadimos la cebolla pochada, los guisantes y salteamos 1 minuto. Añadimos los huevos batidos, y cocinamos hasta hacer una tortilla redonda, dándole la vuelta y dejan al gusto.

Decoramos y presentamos con unas lonchas de jamón serrano.