• ajo,  asado,  cebolla,  cerveza,  patatas,  pollo,  Recetas,  romero,  tomillo,  vino blanco

    Pollo frito (Asado) con patatas y cebolla

    Esta receta tiene su miga, me explico. No tenía horno donde la estaba cocinando, así que pensé la forma de hacer un asado pero en una sartén. Vamos con los
    Ingredientes para 4 personas:
    1 pollo de corral de aproximadamente 3 kilos.
    500 gramos de patatas, 4 unidades hermosas.
    4 cebollas medianas dulces.
    1 cabeza de ajos morados.
    Un vaso de vino blanco, en su defecto una cerveza de 33 cl.
    Sal, pimienta, especies como tomillo, romero.
    Preparación:
    El pollo lo cortamos de tal forma que cada uno de ellos sea una tajada. Salpimentamos y en una sartén con 3 cucharadas de AOVE a fuego muy fuerte, lo doramos. Una vez dorado, bajamos el fuego al mínimo, añadimos la mitad del vino, la cabeza de ajos y las especies.
    En otra sartén vamos a freír a fuego muy lento las patatas y las cebollas coartadas en rodajas finas y salpimentadas, en 3 cucharadas de AOVE, añadiendo la otra mitad de vino. Taparemos la sartén con una tapa de aluminio y durante 20 minutos la tendremos cocinando. Las patatas tienen que quedarse casi cocidas en su aceite y la cebolla transparente.
    Una vez tengamos el pollo en unos 20 minutos se lo añadimos a las sartén donde estamos con las patatas y las cebollas. Subimos el fuego, doramos las patatas y las cebollas dejándolos en el punto de crujiente que queremos, se unifican los sabores del pollo y las patatas, todos sus jugos. Para que no se queden secos, debemos tener preparado, o bien algún caldo de pollo o en su defecto agua, incluso más vino o cerveza, pero con la precaución de añadirlo con suficiente antelación pata evaporar los alcoholes.
    Presentamos en una fuente y adornamos con una ramita de romero.

    ¡A disfrutar!
  • ajo,  AOVE,  confitado,  guisante,  judía verde,  laurel,  merluza,  patatas,  Recetas

    Merluza confitada con verduras

    Para dos personas:
    400 gramos de lomos de merluza. En este caso la he comprado congelada.
    100 gramos de judías verdes planas congeladas
    100 gramos de guisantes congelados.
    2 patatas medianas.
    AOVE
    Dos ajos
    1 hoja de laurel
    Sal
    Elaboración:
    Las verduras las coceremos en agua hirviendo y una pizca de sal. Importante medir los tiempos para que las tres partes de la recetas coincidan en el tiempo final.
    Las dos patatas las vamos a cocer durante 10 minutos, bien lavadas y enteras, sin pelar, junto con las dos verduras. Al pasar ese tiempo las pondremos en una llanda de horno o fuente de cristal y las asaremos exclusivamente con el grill durante 10 minutos a 250º, una vez cortadas por la mitad, añadiéndoles una pizca de sal.
    Para confitar el pescado lo haremos en un cazo alto, pondremos los lomos de merluza descongelados, los dos ajos y la hoja de laurel, todo en frio. Cubriremos con AOVE. Tiempo 20 minutos, temperatura no más de 70 grados. Yo mido la temperatura de una forma muy práctica. Meto el dedo, tengo que sentir la temperatura sin llegar a quemarme. Y os aseguro que es una buena forma. Lo legal es tener un termómetro de cocina y ajustarse a la técnica. Al final explicaré el porqué de la cocción confitada.
    Sacaremos el pescado reservando en un plato para que deje el sobrante del aceite, aunque podréis comprobar que es justo el que necesita. Podemos recuperar todo el aceite, nos servirá para los fritos que queramos de pescado.
    Presentamos en un plato sobre la base de las verduras al dente y calientes los lomos de merluza. Ponemos en las esquinas los dos trozos de patata cocida-asada.

    Confitado:
    El confitado es una técnica especifica de cocina referida en especial a carnes, aunque hoy en día se elaboren confitados con pescados (salmón, atún y bacalao principalmente) y verduras y hortalizas.
    Consiste en introducir el género en un tipo de grasa (mantequilla clarificada, aceite de oliva, manteca de cerdo, etc.) y cocinarlo a baja temperatura (entre 60 y 90 ºC, dependiendo el género) hasta que este cocinado.
    De esta manera con el confitado se consigue que las grasas se fundan en el medio de cocción y los jugos que no son liposolubles se queden dentro del alimento dejándolo jugoso y tierno.
    Los pasos para hacer un confitado son:
    Preparación del alimento, eliminando grasas innecesarias, limpiándolo si hiciese falta.
    Selección de los elementos aromáticos a utilizar. Laurel, tomillo, clavos, ajos, romero, tomillo, etc. Son sólo algunos de los elementos que podemos utilizar. La sal siempre al final, antes de servir.
    Se cocina troceado por raciones o bien por piezas si es un género pequeño.
    Debemos controlar la temperatura en todo momento y que no haya ebullición ni que la grasa humee. Lo mejor es utilizar termómetros especiales que se sumergen en el género o bien por infrarrojos.

    De la web directo al paladar
  • crujiente,  morcilla,  patatas,  Recetas

    Crujiente de morcilla sobre patata asada

    Una tapa sencilla pero muy llamativa y espectacular.
    Nos vamos a basar en las típicas patatas asadas al horno, la receta ya la tenemos en el blog «Patatas asadas con alioli» La reproducimos ahora: Vamos a elegir una patata nueva, mediana tirando a pequeña, que casi nos entre en la boca de un solo bocado. Las lavamos muy bien por fuera para eliminar todo rastro de tierra o suciedad. La cortamos a lo largo por la mitad longitudinal, por la parte más alargada, con una puntilla, cuchillo pequeño afilado, damos unos cortes paralelos en ambos sentidos, sin llegar a traspasar la piel por debajo. Queremos mantener la piel en todo momento, la comeremos sin problemas.
    Una vez dados esos cortes, salpimentamos y añadimos unas gotas de aceite de oliva virgen extra entre esos cortes, colocamos en una llanda de horno, una fuente de cristal para horno, y las mantendremos en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos más o menos hasta que las veamos por encima doradas, tostadas, pero no quemadas.
    Para el crujiente de morcilla, vamos a tener seis morcillas de cebolla, la típica en media España, aunque puede valer cualquiera, incluso la de arroz de Burgos. Vamos a quitar la piel y la masa la vamos a extender en un papel de hornear, estirándola lo más que podamos sin romperla. Colocaremos un papel más por encima, pondremos todo en una llanda al horno a 50º durante una hora, tenemos que dejar la masa de la cebolla deshidratada y crujiente y para eso no es necesario altas temperaturas, sino tiempo.

    La presentación, un par de cascos de patata y el crujiente por encima, adornamos el plato con un pimentón o unas hojas de perejil fresco. 
  • AOVE,  calabacín,  cebolla,  huevos,  Juliana,  patatas,  Recetas,  Zarangollo

    Zarangollo Murciano

    Plato muy típico de Murcia, y más en las fiestas de primavera.
    Vamos con la receta, que consta de cuatro ingredientes básicos, el huevo, el calabacín, la patata y la cebolla.
    El resto, aceite de oliva, AOVE, sal, y mucho cariño.
    Cantidades, pues para dos personas, dos patatas medianas, dos calabacines medianos, una cebolla grande dulce, cuatro huevos, dos cucharadas de AOVE, y una pizca de sal.
    Yo esta receta la preparo como si fuera para hacer una tortilla de patatas. Es decir, en una sartén cada una de los tres ingredientes que hay que cocinar.
    Para ello, vamos con el calabacín, lo limpiamos de la piel con un pelapatatas quitándole a tirar la piel, dejando sitios sin quitar, reservamos esas tiras para la decoración final. Troceamos en rodajas y cocinamos en una sartén con menos de una cucharada de AOVE, a fuego muy flojo. El calabacín soltará toda su agua, por lo que el tiempo será más de una hora.
    Seguimos con la cebolla, a la que pocharemos en una sartén a parte, cortándola en juliana y al igual que el calabacín, a fuego muy flojo y la misma cantidad de AOVE, la terminaremos en media hora.
    Y las patatas, peladas y cortadas en rodajas como para la tortilla de siempre, cocinamos como siempre, a fuego medio y con una pizca de sal.
    Cuando tengamos las patatas cocinadas y las cebollas las juntamos en la misma sartén para que los sabores se unifiquen, el calabacín tardará un poco más en terminarse, tiene que evaporarse casi toda el agua. En ese momento uniremos los tres ingredientes, al calabacín las patatas y la cebolla. Cocinamos por cinco minutos, rectificamos de sal.
    Es el momento de los huevos, los cascamos y los dejamos encima que se vayan cocinando la clara, cuando estén casi cuajados rompemos las yemas ligeramente.
    Presentamos en un plato adornándolo con unas tiras de la piel de calabacín por encima.
    Hay una cosa importante, este plato mejoro mucho de un día para otro, por lo que se puede servir como tapa del día anterior.

    Una exquisitez.
  • atascaburras,  bacalao,  huevos,  nueces,  patatas,  Recetas

    Atascaburras

    Para dos personas, 300 gramos de patatas, 200 de bacalao salado en migas, 3 huevos, 2 dl de AOVE, 5 nueces.
    Cocer las patatas con piel, lavadas, unos 30 minutos. Cocemos en la misma agua y a la vez los huevos, que retiraremos en su momento para no pasarlos de cocción. Reservamos el caldo de la cocción.
    El bacalao desalado, según los hábitos de las veinticuatro horas con dos cambios de agua, lo cocemos entre 5 y 10 minutos según sea de grande los trozos. Guardamos el caldo.
    En un Mortero grande, pero grande de verdad, picamos un ajo con una pizca de sal con el mazo, añadimos las patatas cocidas y peladas, vamos machacando hasta dejar un puré fino, añadimos la miga de pan a pocos, y seguimos con el mazo dándole.
    Añadimos el aceite a poquitos y seguimos con el mazo machacando. ¿Cuánto aceite? Nos lo irá pidiendo este puré, hasta que llegue el momento que veamos que no admite más.
    Para darle una textura fina, vamos añadiendo un poco del caldo del bacalao y, según la sal, añadimos el caldo de la cocción de las patatas, hasta que tengamos un puré a nuestro gusto.
    Añadimos el bacalao cocido y muy desmigado, lo mezclamos con ese puré.
    Añadimos ahora el huevo duro troceado y mezclamos.
    Decoramos por encima con trozos de huevo duro, un chorreón de aceite y una nueces al gusto.
  • Alitas,  miel,  mostaza,  patatas,  pollo,  Recetas

    Alitas de pollo al horno con Mostaza en grano y Miel

    Estas alitas o muslitos, tan apreciados ahora por la juventud, me dio la idea de crear una salsa para dentro del horno darle una potencia más rica.
    Para 4 perronas hemos puesto 24 alitas, 4 patatas medianas, dos cucharadas soperas de mostaza en grano, ojo vale cualquiera, dos cucharas de AOVE, sal, pimienta y dos cucharas de miel de romero, lo mismo, vale cualquiera.
    En una fuente de horno en la plaza, hemos colocado las alitas, las hemos salada por ambos lados y en el horno a 200º sobre los 10 minutos. Mientras hemos preparado en un Bol henos puesto la miel, la mostaza y una cucharada de AOVE. Lo hemos batido para homogeneizar.
    A los 10 minutos sacamos la placa del horno, le damos la vuelta a las alitas y las pintamos por encima con esta salsa preparada. Colocamos en el horno nuevamente las alitas, sobre los 5 minutos. Las sacamos de nuevo, les damos nuevamente la vuelta y las pintamos por este lado. Nuevamente al horno, pero ahora solo gratinar a fuego fuerte. Están casi terminadas solo queremos que se doren y caramelice la miel.
    Presentamos con unas patatas asadas y salpimentadas.
    Una delicia para los más jóvenes y no tanto.
    El sabor de la miel y la mostaza no aparecen tan definidos y si un nuevo sabor que hay que descubrir.

    Una delicia.
  • jamón,  patatas,  Pimiento,  Recetas,  tortilla

    Tortilla cuadrada de patatas con crujiente de jamón

    Es solo una nueva forma de presentar la típica tortilla de patatas. En este caso para 4 personas hemos puesto sobre los 600 gramos de patatas, 3 unidades bien hermosas, 8 huevos, un pimiento pequeño verde y uno rojo, 4 lonchas de un buen jamón serrano, 4 cucharadas de AOVE, sal y un molde cuadrado de acero inox.
    Pelamos y cortamos las patatas, las freímos, pochamos, en una sartén con el AOVE necesario, sobre 4 cucharadas, a fuego lento y tapadas, con una pizca de sal.
    Por otro lado en una bandeja de horno y unas gotas de AOVE asamos los dos pimientos, a 150 grados, una hora. Dejamos enfriar un poco y les quitamos la piel y las pepitas, reservamos esos jugos deliciosos que tienen. Reservamos.
    En un bol , separamos las claras de las yemas y las batimos casi a punto de nieve, con una pizca de sal, la justa siempre, pecar de defecto es mejor que por exceso. Una vez que las tengamos en ese punto añadimos las yemas y las rompemos, mezclamos ligeramente, sin batir.
    Ya tenemos las patatas pochadas y rotas con una cuchara de madera, en ese punto de fritas y cocidas en su aceite. Mezclamos los pimientos que tenemos reservados y cortados en tiras con los dedos. Cocinamos y ahora colocamos todo en el bol donde tenemos los huevos batidos, mezclamos bien.
    En una sartén pequeña bien caliente, del tamaño de freír solo un huevo. Añadimos una cucharada de AOVE, colocamos el molde cuadrado, dentro con una cucharada rellenamos hasta cubrir con lo que tenemos en el bol. Vamos a hacer cuatro tortillas, por lo que la medida del cuadrado en la justa. Bajamos el fuego a la mitad, para que se vaya cuajando lentamente. Hemos sellado bien la cara de abajo. Ahora le damos la vuelta con un plato pequeño, es fácil, dejamos escurrir el molde nuevamente en la sartén a la que habremos añadido una cuchara de AOVE y nuevamente muy caliente para sellar la otra cara, volvemos a bajar el fuego, ahora con un par de minutos es suficiente. Sacamos el molde de la sartén y lo colocamos en un plato, dejamos enfriar un poco y desmoldamos con un cuchillo, una espátula. Ahora viene lo más complicado. Cuando la tortilla la tengamos templada, en la misma sartén muy caliente tomamos con los dedos la tortilla y vamos sellando cada una de las cuatro caras que nos faltan. Menos de 30 segundos por cada cara, dejaremos perfecta una tortilla exquisita cuadrada.
    Ahora vamos a rizar el rizo. Con un cuchillo cebollero y muy afilado la partimos por la mitad en horizontal. Hasta casi partirla en dos, digo casi. Ahí meteremos unas lonchas de jamón serrano al que antes habremos horneado dejándolo en crujiente.

    Es una obra de arte, laboriosa, pero sencilla y muy espectacular de presentación por lo original. No os digo de sabor, que es una delicia. Variantes todas las que vuestra imaginación salgan. Cebolla, verduras, carnes, pescados, etc. Solo es una idea de presentación
  • jamón,  patatas,  Recetas,  ternera

    Ternera Mechada con jamón (Receta de mi abuela Josefa)

    Para 2 personas 300 gramos de un buen solomillo de ternera, 200 gramos de jamón serrano, dos cucharadas de AOVE, dos hojas de laurel, unos cuantos granos de pimienta negra, sal, medio litro de vino blanco, tinto, rosado, cualquiera que tengamos a mano, medio litro de caldo de carne. Tres patatas y el cariño que le ponía mi abuela Josefa, algo casi imposible de conseguir.
    En una sartén con una cucharada de AOVE, sellamos la ternera, una vez fileteada, salada ligeramente, un par de minutos por cada lado y reservamos.
    En esa misma sartén salteamos el jamón serrano al que hemos cortado en dados muy pequeños, o en tiras alargadas también pequeñas, al gusto. Añadimos el vino que reducimos ligeramente para que pierda el alcohol.
    Pasamos todos a una cazuela lo suficiente grande para añadir el caldo, la carne reservada, las dos hojas de laurel y los gramos de pimienta, y a cocer a fuego lento durante un par de horas. Hay que reducir todo el caldo para que quede una salsa muy ligera, sin espesar. El jamón ya le dará el punto de sal.
    Servimos acompañada de unas patatas cortadas en cuadrados y fritas a fuego lento.
    Los puristas dirán que la carne mechada, debe ser de cerdo, y meter dentro el jamón, el tocino o cualquier otra cosa, y cocer. Pueden llevar razón, claro. Pero mi abuela la hacía así, y es más, la llamaba de esta forma y como es su receta, es un homenaje a ella. Y mucho amor.

  • ajo,  patatas,  perejil,  Recetas

    Patatas Rocieras

    Esta es una Tapa bastante típica en Andalucía, y más en el Rocío. Su variantes son muchas, desde una mahonesa, hasta un ajioli. En este caso lo hemos preparado con un majado.
    Para esta tapa, ya que la podemos considerar así, necesitamos unas patatas nuevas y pequeñas, a las que lavaremos muy bien, y sin pelar, las cortamos en cuartos, las vamos a freír en aceite de oliva virgen extra AOVE, a una temperatura media o baja y en una sartén a la que podamos tapar. Queremos que casi se cuezan en su aceite y que solo al final se dore la piel de la patata. Una vez la tengamos con la piel crujiente y la patata en su punto, reservamos.
    Para el majado necesitamos un buen aceite AOVE, un buen ajo, al que picaremos muy finamente, un buen manojo de perejil fresco, bien picado y una sal gorda. Todo ello lo tendremos en un bol, un mortero, o cualquier recipiente durante un tiempo de una hora.
    En el momento de servir las patatas calientes, le pondremos ese majado por encima.
    Una delicia de tapa.

    Y el truco ya lo sabéis, el crujiente de la piel de la patata.
  • anchoas,  huevas,  patatas,  Recetas,  tapa

    Huevas de Anchoas, tapas varias

    Esta delicadeza del mar en una novedad de la industria conservera del mar, son huevas de anchoas, elaboradas a raíz de una elaboración de la anchoa en salazón, con lo que permite una nueva visión de imaginación en la obtención de tapas, aderezos y complementos en la cocina.
    Hoy solo la presentamos en encima de unas patatas chips, pero seguro que haremos alguna delicia con estas huevas.
    Que por otro lado tiene un precio completamente asequible a cualquier bolsillo, con menos de 2 euros el tarro pequeño.
  • cebolla,  patatas,  puerros,  Recetas

    Vichyssoise (crema de puerros)

    Para 2 personas, hemos utilizado 3 puerros, una patata mediana, una cebolla dulce, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, pimienta, una pizca de nuez moscada recién rallada, cebollino y un caldo de ave, un vaso de leche entera, (puede ser nata liquida para cocinar)
    Cortamos la cebolla y la pochamos, en una cazuela, con una pizca de sal y una cucharada de aceite, antes de que se se ponga transparente, le añadimos la parte blanca de los puerros una vez limpios de tierra y cortados, las patatas cascadas en trozos pequeños. Cocinamos hasta que se blanqueen, no queremos que tomen color a tostado.
    Añadimos el caldo y cocinamos por tiempo de 10 a 15 minutos en función del tamaño de las patatas. Trituramos y colamos para que no queden ninguna hebra de los puerros. Rectificamos de sal, pimienta y la nuez moscada.  Añadimos en este momento la leche, dejando una textura entre sopa y crema. Atemperamos y enfriamos posteriormente en el frigorífico.
    Presentamos en plato hondo, muy fría, con el cebollino recién cortado y un chorreón de leche.

    La historia de esta crema es muy curiosa, se la atribuyen Franceses y Estadounidenses, pero en esta guerra no entro.
  • patatas,  Recetas,  ternera

    Ternera a la jardinera

    Para dos persona tenemos 250 gr de ternera para guisar, 1 cebolla mediana, 3 zanahorias medianas, 2 patatas de tamaño medio, 1 puñado de guisantes, otro puñados de judías verdes, cortadas y limpias de hebras, 1 chorrito de vino blanco, agua, aceite de oliva, sal, harina, 1 hoja de laurel, una pizca de nuez moscada recién rallada, 1 pastilla de caldo concentrado de carne o verduras, al gusto.
    En una sartén, con dos cucharas de aceite a temperatura media, sellamos la ternera que previamente la hemos cortado en dados de dos centímetros, la hemos salpimentado y enharinado. Reservamos.
    En esa misma sartén rehogamos la cebolla cortada en juliana a fuego flojo, cuando esté casi transparente, salteamos las zanahorias, previamente limpias y cortadas. Reservamos.
    En la cazuela, olla, o cacerola donde vayamos a cocinar, añadimos la ternera, y el sofrito de la cebolla y la zanahoria, añadimos el caldo de carne o de verduras al gusto y en su defecto agua, la hoya de laurel, la ralladura de la nuez moscada, el vino blanco. Cocinamos por espacio de una hora y media a fuego muy flojo para que la ternera se haga lentamente y quede muy blanda, casi se deshace.
    Mientras cortamos unas patatas en cuadrado y pochamos a fuego flojo al principio y más fuerte al final para que se cuezan en el propio aceite, las añadiremos casi al final a la cacerola.
    Probamos y rectificamos de sal a la hora y media de cocción, añadimos las judías verdes, los guisantes y las patatas. Cocinamos por espacio de 10 minutos más y esperamos que se trabe el caldo.
    El único secreto de esta receta son los tiempos de cocción de la ternera y su calidad, claro. Mucha paciencia y amor
    Servimos en plato hondo, y a disfrutar de una rica comida con carácter.
  • Lomo,  patatas,  Recetas

    lomo de cerdo a la cerveza negra

    Para 2 personas 1/2 k de lomo de cerdo, un litro de cerveza negra, si, esa con sabor a regaliz, dos dientes de ajos, una pizca de tomillo, otra de romero, albahaca fresca, 3 cucharas soperas de miel de romero, 3 cucharas de aceite de oliva virgen extra, 10 ciruela pasa sin hueso, y 4 patatas medianas. Sal y pimienta
    En una sartén con el aceite muy caliente sellamos la pieza de lomo, salpimentado por todos los sitios, es decir la freímos hasta casi dejarla crujiente por fuera y sin hacer por dentro. Reservamos.
    En esa misma sartén con los jugos que ha dejado el lomo, añadimos la cerveza, las hiervas aromáticas, las cucharadas de miel. Cocinamos a fuego medio 10 minutos.
    En una bandeja de cristal de horno, o una llanda que podamos tapar como sea, vale el papel de aluminio, ponernos el lomos y toda esa salsa que teníamos en la sartén. Al horno precalentado  a 180º durante una hora.
    Por otra parte hemos pelados las patatas y cortado en cuartos de un tamaño que las podamos comer de bocado, las cocemos solo durante de 10 minutos en agua hirviendo con una pizca de sal. Escurrimos y reservamos.
    Cuando le falte una media hora al lomo, abrimos la tapa o levantamos el papel de aluminio donde lo cubre y metemos las patatas y ciruelas. Dejamos seguir asando a 150º hasta que veamos que las patatas se doran y la salsa se reduce más de la mitad. Esto es una verdadera delicia el sabor, textura y color que tendrán.

    Servimos cortando en filetes muy finos el lomo, y adornamos con esas patatas cocidas por dentro y asadas por fuera y todos el sabor de esos jugos, añadimos las ciruelas y salseamos.
  • lubina,  patatas,  Recetas,  sal gorda

    Lubina a la sal con guarnición

    Para dos personas una Lubina de más de medio kilo, dos patatas grandes dos kilos de sal gorda, una mayonesa suave, perejil, y pimienta.
    Colocamos en una bandeja de horno, una ligera capa de sal gorda, lo suficiente para dejar la lubina sin que se toque con la bandeja, la cubrimos por completo con mas sal. La lubina debe estar limpia por completo de vísceras y bien limpia. La mantendremos en el horno para este tamaño, sobre los 20 minutos a 200º. 


    Al sacarla veremos que la capa de sal gorda se ha convertido en una costra muy dura, pero que nos será fácil romper y sacar los lomos de la lubina. No nos preocupemos por la cantidad de sal, el pescado tomara la justa. Con mucho cuidado, pero con decisión, separáramos la primera costra de sal, veremos la lubina en toda su grandeza, separamos con dos cucharas la piel de la parte superior, y descubriremos los lomos, que sacaremos sin problemas a un plato. Daremos la vuelta a la lubina y procederemos con los otros dos lomos de igual forma.

    Para las patatas, procederemos a un utensilio muy curioso que es un sacabocados redondo, con el que vamos hacer estas bolas de patatas, que pocharemos en aceite y después las freiremos a fuego intenso.
    Asimismo, vamos hacer una mayonesa muy suave con aceite de 0,4º de acidez extra virgen, y unas gotas de vinagre de jerez o vino blanco,

    Presentaremos adornando con unas hojas de perejil fresco unos granos de esa sal gorda. Aseguro que hay a quien le gusta esos granos en la boca como textura más fuerte.
  • cava,  lomo de cerdo,  patatas,  Recetas

    Lomo de cerdo en salsa de cava con patatas

    Troceamos el lomo de cerdo en dados de unos 2 centímetros, salpimentamos y sofreímos hasta dorar, añadimos un vaso de cava, y reducimos, añadimos dos vasos de caldo de carne, y dejamos cocer por más de una hora. Freímos en dos temperaturas unos dados de patatas,  primero a una temperatura de unos 50 grados, las sacamos del aceite, lo calentamos al máximo y las añadimos de nuevo a la sartén hasta que se doren por fuera. Las añadimos a la cazuela de cocción. Reservamos unas pocas para su presentación con unos pimientos de piquillo.